Es Noticia, Entrevista a Mario Vargas Llosa en La República – 01/04/2012 13:02:15
“Interesante la entrevista que La República, a través de la destacada periodista Paola Ugaz, publica hoy en su edición dominical. La posteamos fundamentalmente como documento testigo. Algunas aseveraciones nos llaman la atención. El hecho que el escritor indique que siempre ha combatido las dictaduras desde que tiene uso de razón. ¿Y su apoyo inicial a Fidel Castro o a Juan Velasco?. Bueno, no haremos mayores comentarios sobre los conceptos con los cuáles estamos o no estamos de acuerdo. ¿La razón? La podrán concluir a partir de la lectura de la misma:
Periodista y escritor, galardonado con el Premio Nobel de la Literatura el 2010
Paola Ugaz.
El pasado 28 de marzo, el Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, celebró su cumpleaños número 76 en su tierra natal, Arequipa; lo celebró en olor de multitud y anunciando el regalo de uno de los objetos más preciados en su vida: su colección de cerca de 30 mil ejemplares dispersa en sus bibliotecas de Lima, Madrid y París.
A la Ciudad Blanca lo acompañó toda la familia: su esposa Patricia, sus hijos Álvaro y Morgana con sus parejas y sus hijos. Solo faltó Gonzalo, aunque estuvieron sus hijas en su representación.
Este 11 de abril Vargas Llosa presentará en Madrid, su último libro, un ensayo titulado “”La civilización del espectáculo”" en el que reflexiona sobre la importancia de la cultura en la humanidad y el riesgo que pende sobre ella, que al volverla digerible y entretenida se vuelva un producto frívolo y banal.
Entre los planes del prolífico intelectual peruano, antes de que cumpla 80 años y no se vuelva “”un viejo gagá”" (como se califica), está la redacción de la segunda parte de sus memorias plasmada en “El pez en el agua” y de la adaptación teatral de Bocaccio, así como la elaboración de reportajes como los que hizo sobre Irak, Palestina y el Congo.
Conocido por su resistencia a las nuevas tecnologías, Vargas Llosa usa su computadora como una máquina de escribir, salvo cuando quiere buscar información; se siente “bastante ajeno del Internet” y se aferra al papel a la hora de la lectura, pues considera de modo pesimista que el “”e-book”" puede significar el empobrecimiento de la literatura.
En entrevista con La República, el escritor, periodista y actual garante del gobierno de Ollanta Humala, reflexiona sobre las elites políticas, el autogolpe del 5 de abril, el fascismo peruano, la necesidad de un Estado laico, y del deber moral de los peruanos hacia las víctimas del reciente conflicto interno que ensangrentó el país.
Al mirar hacia atrás, ¿se le ocurre alguna frase que puede resumir su prolífica vida?
Tal vez el título de una colección de ensayos que yo publiqué que es “Contra viento y marea”, si hay algo que caracteriza mi vida es que en muchas circunstancias he tenido que nadar contra la corriente porque no me conformaba con una situación familiar, política o cultural. Ha sido una constante en mi vida y una de las cosas que me ha mantenido vivo hasta hoy.
Hace un año, desde Argentina anunció su voto por Ollanta Humala, ¿cuál es su reflexión luego de tomada esa decisión?
Fue una decisión absolutamente acertada, creo que Ollanta Humala ha respetado escrupulosamente la hoja de ruta a la que se comprometió con los peruanos en San Marcos, y que incluso ha ido un poco más allá, él está respetando no solo las instituciones democráticas, sino que ha asumido como un ingrediente central a su gobierno, el apoyo a la inversión, mantener una economía abierta para que el mundo venga aquí y para que el Perú salga al encuentro del mundo, sin renunciar a la inclusión social, que es un principio de solidaridad y de humanidad que sigue siendo como el norte de su política.
Humala tiene muy claro que para que la inclusión social sea efectiva, debe haber creación de riqueza, de empleo. Es un verdadero estadista, democrático, con mucha sensibilidad social y al mismo tiempo muy consciente de que la ideología que algún momento lo tentó podía ser un obstáculo enorme para conseguir ese desarrollo.
¿Qué opina de la Primera Dama, Nadine Heredia?
Tengo una gran simpatía y un gran cariño por Nadine Heredia, a quien están atacando de una manera muy injusta porque yo creo que está colaborando muy eficiente y muy eficazmente con la labor del presidente, acercándose constantemente al pueblo, a la gente más humilde y más necesitada con un mensaje de optimismo y de esperanza.
Nosotros no hemos tenido una Primera Dama que esté cumpliendo su misión con tanto talento y con tanta simpatía, sin violentar, sin trasgredir en lo mas mínimo los límites entre los cuales se mueve la esposa del Presidente de la República.
No entiendo los ataques que recibe, creo que se deben mucho más a la envidia, a la emulación, a extraños complejos, y también a ese prurito de sabotear lo que está bien en el Perú de una minoría muy identificada con la dictadura de Fujimori y que no se resiste a aceptar la derrota que le infligió el pueblo peruano en las últimas elecciones.
¿Qué opina del caso del hermano problema, Antauro Humala?
Vivimos en una cultura que está depravada por la necesidad del espectáculo y el escándalo y un caso como el de Antauro Humala, que debía ocupar una porción insignificante en la prensa, pasa a primeras planas, por una parte, por esa necesidad de escándalo, por el amarillismo que desgraciadamente está muy enraizado en nuestra cultura, porque es un instrumento para desestabilizar al gobierno, para distraer la atención pública de las cosas importantes y centrarlas en lo superficial.
Hay que hacer una crítica a los medios, que están agigantando algo que debía ocupar un lugar insignificante, mínimo, por lo ridículo que es y no convertirse en el centro de la actualidad de un país que tiene problemas muchísimo más importantes y profundos.
¿El presidente Humala es víctima de su hermano Antauro?
Yo creo que (el presidente Ollanta Humala) es víctima de Antauro, y que aparte del exhibicionismo, que clarísimamente lo motiva, lo motiva también el hecho de hacer daño a su hermano, no sabemos si es envidia, si es emulación, pero clarísimamente quiere hacerle mucho daño, trabaja de una manera que es muy innoble porque el presidente lógicamente es alguien que respeta y quiere a su familia, y está un poco maniatado, no debería estarlo, porque claramente allí Antauro Humala está prestándose de instrumento a los enemigos del gobierno que son también los enemigos de la democracia.
Son gentes que quieren desestabilizar a este gobierno precisamente porque lo está haciendo bien y yo creo que porque no acaban de aceptar la derrota que recibieron en las ánforas en las últimas elecciones.
EL FUJIMORISMO
A 20 años del 5 de abril de 1992, ¿qué opina del autogolpe de Fujimori?
Yo no me metí con el gobierno de Fujimori después de la victoria, que fue legítima, la acepté, y me callé la boca y me fui a trabajar y a escribir; y el 1992, solamente porque hubo un golpe de estado, y yo estoy contra de los golpes de estado, comencé a criticar lo que me parecía una tragedia para mi país y lo hice durante todo el tiempo de la dictadura como lo he hecho con todas las dictaduras que ha padecido el Perú desde que yo tengo uso de razón, todas las dictaduras yo las he criticado y las he combatido.
Tocaré madera, espero que no vuelva a haber ninguna más, pero si hubiera alguna más mi actitud será exactamente la misma, creo que cada vez es más difícil que eso ocurra, precisamente porque hay consensos democráticos muy amplios, pero cuando uno ve la campaña que hay montada contra Ollanta Humala uno se da cuenta que quedan todavía unos residuos de lo que llamaríamos el fascismo peruano.
¿Qué es el fascismo peruano?
Ese sector de peruanos que prefiere que haya un hombre fuerte, que haya un gobierno militar, que aplique el palo, que tire balas para poner orden, que cree que es a través de eso que se puede conseguir estabilidad y desarrollo, es una visión de gente inculta, ciega y fanática, porque cada vez que nosotros hemos tenido el hombre fuerte que pega palos y pega tiros el Perú ha retrocedido, el Perú se ha enconado, la división ha sido muchísimo mayor, y el resultado ha sido no el progreso sino una violencia social terrible; pero yo creo que son una minoría, desgraciadamente muy poderosa, tiene medios que le permiten llegar al gran público, que utilizan con una irresponsabilidad casi delictiva, en algunos casos, pero creo que estadísticamente son una minoría y una minoría cada vez más insignificante, que irá desapareciendo poco a poco a medida que el Perú progrese y que la cultura democrática avance en nuestro país.
¿Por qué fue una tragedia para el país el autogolpe del 5 de abril de 1992?
Fue una tragedia para el Perú y quien destruyó la legalidad fue un criminal (Alberto Fujimori), un criminal que afortunadamente está pagando ese crimen, yo no creo que haya un delito más grave que destruir un sistema democrático que le ha permitido a uno llegar a la primera magistratura de la nación, para eso no puede haber perdón. El señor Fujimori subió democráticamente al poder con los votos de los peruanos y destruyó el sistema que lo llevó al poder, y tuvo apoyo popular para el golpe de estado; eso habla mal de los peruanos y muestra su cultura política, muestra su ceguera respecto a lo que es el efecto de una dictadura sobre la vida social.
Nosotros lo hemos pagado: hay miles de familias que sufren las consecuencias de esa dictadura genocida y probablemente la más corrupta que ha tenido el Perú en toda su historia, fuimos el hazmerreír del mundo cuando Fujimori y Montesinos saqueaban el país de la manera más absolutamente inescrupulosa, y cuando se cometían las violaciones a los derechos humanos que fueron un escándalo internacional. Esa etapa ha quedado atrás, pero hay que estar seguros de que esa etapa no va a volver y para eso hay que salir a enfrentarse a quienes quieren desestabilizar esta democracia y clarísimamente por la nostalgia que tienen de ese régimen de violencia en el que desafortunadamente muchas personas y muchas empresas medraron, ¿no?, eso es lo que explica esa nostalgia.
Es una minoría que se va encogiendo porque tengo la impresión de que la cultura democrática ha echado raíces y lo que hay que hacer es cultivarla, fortalecerla, para que no vuelva a desplomarse nunca más.
El analista político, Julio Cotler ha afirmado que a 20 años del 5 de abril somos una sociedad post-Fujimori ¿qué opina de esa afirmación?
Creo que Julio Cotler tiene razón, somos post Fujimori en dos sentidos, por una parte nos hemos librado del terrible experimento que fue una dictadura corrupta y genocida pero, por otra parte, el fujimorismo está todavía muy presente, tiene un núcleo duro, que está muy arraigado, con mucho poder económico, porque no hay que olvidarse que ellos robaron muchísimo y están muy presentes en los medios, tienen influencia política porque tienen una capacidad de soborno muy grande, pero no pueden ganar una elección.
El resultado que obtuvo Keiko Fujimori fue absolutamente excepcional y como ha ocurrido con todos los partidos políticos nacidos de dictaduras: el sanchezcerrismo, el odriísmo, el velasquismo… el fujimorismo va también a seguirse encogiendo hasta extinguirse del todo…pero todavía está allí y puede jugar un papel de sabotaje, de minar la vida democrática del Perú.
Lo vemos hoy día en los órganos de prensa fujimoristas que combaten ya no al gobierno sino a las instituciones democráticas.
¿Cómo ve el periodismo en Perú?
El periodismo nunca se ha recuperado de lo que significó el velasquismo. Cuando Velasco capturó todos los medios de comunicación, el periodismo sufrió un envilecimiento increíble, una mediocrización enorme. El viejo periodismo quizás no era muy progresista, quizás conservador, hasta reaccionario, pero tenía niveles de calidad, de respeto de las formas, eso se perdió y se introdujo la inmundicia, el libelo, el insulto, el escándalo, las peores formas del amarillismo.
Si bien los periódicos y las televisiones volvieron a sus propietarios, quedó ese lastre moral y cultural del que nunca nos recuperamos del todo. En los años de la dictadura Fujimori lo hemos visto en la manera en que la prensa se plegó con un servilismo increíble a la dictadura, en las campañas electorales, en la poca independencia y neutralidad. Lo hemos visto en la cantidad de los periodistas que por ser decentes y por ser independientes han sido echados de sus puestos; bueno, tú has vivido eso desde adentro y lo conoces más que nadie. En ese sentido, el periodismo está muy rezagado en comparación con otros países, como Chile, por ejemplo, donde hay un periodismo muy moderno y eficiente, y mucho más independiente que el periodismo que se ejercita en el Perú. Creo que es una de las deficiencias de nuestro sistema democrático, hay una gran necesidad de que el periodismo se modernice y que haya un respeto a la diversidad, a la independencia del criterio de los periodistas, y también en el respeto de las formas, porque la manera en que el periodismo insulta y calumnia en el Perú es verdaderamente vergonzosa.
A propósito del libro de Carlos Flores Lizana, ¿el arte está saldando la deuda con la memoria de lo que ocurrió en el conflicto interno?
No, todavía los peruanos no estamos haciendo justicia con las víctimas, todavía hay reticencias para reconocer que se vivieron injusticias atroces y que el Perú debería de alguna manera desagraviar a las familias que perdieron padres, hijos y nietos que se quedaron en la ruina y el desamparo total. Es un libro muy interesante porque no es político, es alguien que simplemente fue a llevar a cabo una tarea pastoral y se encontró con el infierno.
Da cuenta de ese error que es una herida sangrante en miles y miles de hogares y los peruanos que no hemos padecido eso tenemos una obligación moral con esas víctimas.
¿Cómo fue el papel de la Iglesia en la época del terror?
Desgraciadamente el papel de la Iglesia fue un papel en el que cabían actitudes muy contradictorias. Por una parte, hubo religiosos como Flores Lizana, sacerdotes, monjas, cristianos de los organismos de base que desarrollaron una labor admirable y heroica; y hubo una jerarquía -no toda necesariamente pero sí alguna- como la que él denuncia, que dio la espalda a toda esta violencia, y que incluso respaldó los crímenes que se cometían en la represión contra el crimen que representaba Sendero Luminoso. En ese sentido, también el testimonio es muy interesante de cómo prevaleció en cierta jerarquía de la Iglesia el criterio político sobre el criterio religioso y espiritual.
¿Cree que esa jerarquía eclesial pueda tomar la Universidad Católica?
No creo que vaya a ocurrir. La Universidad Católica es una universidad de católicos pero no de fanáticos; de católicos democráticos, abiertos, que piensan que el catolicismo puede coexistir con libertad de cátedra y con la libertad de opiniones. La defensa de la Universidad Católica nos interesa a todos los peruanos, porque la Universidad Católica es una gran universidad, es una de las pocas universidades que podemos llamar gran universidad a nivel internacional, sería terrible que el fanatismo y la intolerancia suprimieran toda esa diversidad intelectual.
¿Cuán lejos está el Perú de ser un estado laico?
Esta lejos todavía, porque la cultura de la libertad es una película muy superficial todavía en el Perú. Es muy difícil para muchos peruanos entender que una cultura laica no es una cultura que está contra la Iglesia.
La defensa de la laicidad del Estado garantiza la diversidad. No debemos permitir que las religiones se identifiquen con el Estado y lo controlen porque las religiones no son democráticas, tienen verdades absolutas que no admiten controversia o rechazo, como por ejemplo, para la Iglesia no hay aborto terapéutico, no hay matrimonios gays y no hay una política más sensata para la legalización de las drogas.
EL ESCRITOR Y LAS ELITES PERUANAS
¿Cómo es su relación con las elites en América Latina?
Yo defiendo cosas que la elite suele defender también, como el mercado libre, la empresa privada, la propiedad privada, pero para mí eso es inseparable de la defensa de la democracia y de la libertad, y muchas de esas elites latinoamericanas no son democráticas sino más bien autoritarias y creen en el hombre fuerte y apoyan a las dictaduras.
Allí yo tengo enfrentamientos constantes y sobre todo en el Perú, la elite peruana estuvo conmigo cuando yo me opuse a la nacionalización de la banca y organicé manifestaciones populares porque pensé que la nacionalización de la banca iba a ser una catástrofe económica para el Perú e iba a acabar a la democracia.
Pero cuando yo ataqué a la dictadura de Fujimori cuando cerró el Congreso e impuso una constitución, la elite, que estaba muy contenta con la dictadura, pues comenzó a atacarme con ferocidad; en la última elección, cuando dije que era una locura votar por la hija de un dictador que estaba preso por ladrón y por asesino, la elite peruana, que estaba con el dictador preso y asesino pues me atacó y me bañó de mugre, pero a mi no me importó.
Lo que yo defiendo, que es una posición democrática y liberal, es la que poco a poco se está imponiendo. Afortunadamente en el Perú esa elite anticuada, obsoleta y autoritaria está quedando más obsoleta y más marginada porque hay una clase media emergente más democrática y en buena hora, porque representa un progreso para el Perú.
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Que opina usted? Francisco Morales Bermúdez y su espada de Damocles – 03/02/2012 12:03:46
“Uno de los ex dictadores que se ha sabido escurrir de cualquier juicio o denuncia en contra de su pasado régimen, aquel que rigió nuestro país durante la segunda mitad de la década de los setenta ha sido el general Francisco Morales Bermúdez. Seguro que para un joven o adolescente peruano su nombre no le recordará nada. Pero sus cinco años de gobierno estuvieron marcados por denuncias de felonía y constituyeron también un caldo de cultivo para problemas que años más tarde desencadenarían una crisis económica junto con la violencia y un dolor nunca antes sufrido en la historia republicana del Perú.
El empresariado y la clase política de aquella época enormemente agradecidos, le firmaron una especie de amnistía a su agonizante régimen, ya que este les había restituido esa democracia perdida en 1968 con el golpe de estado de Juan Velazco Alvarado.
Basadre en sus memorias calificó a su gobierno de felonía deslizando la acusación a este personaje de haber estado detrás de la infidencia cometida con la cual se logró filtrar información a la inteligencia chilena sobre la existencia de unas supuestas intenciones peruanas de querer hacer uso de sus poderosos tanques T- 54 en contra de la en ese entonces disminuida defensa mapocha y esto como una forma de conmemorar los cien años de la Guerra del Pacífico de 1879.
Los años del régimen de Morales Bermúdez también significaron la agudización de la crisis económica producto de no haber realizado los cambios fundamentales y necesarios para aminorar en algo el descalabro financiero consecuencia de los cambios realizados en el aparato productivo nacional durante la primera etapa de ese régimen cuando estaba en el poder Juan Velasco Alvarado y en el cual Morales Bermúdez se desempeñó como cercano colaborador y hasta llegó a ejercer el cargo de ministro de economía.
El Terrorismo de Sendero Luminoso que en los años ochentas y noventas desencadenarían en el Perú toda esa desmedida violencia fue en el lapso de ese quinquenio en el que Abimael Guzmán y sus cabecillas se fueron organizando y planificarían su futura guerra popular mientras tanto el Ministerio del Interior de ese gobierno de facto no tenía la mínima idea de lo que se estaba gestando en el departamento de Ayacucho por esos años.
Las huelgas y los paros de los diferentes gremios, el mantenimiento de un aparato estatal obsoleto y desmedido, el alza del costo de vida, la falta de inversiones, el problema del déficit fiscal se volvieron cada vez más inmanejables para este mandatario en ese periodo oscuro de nuestra historia. Su figura desacreditada ante la opinión pública solo tuvo un pequeño respiro, cuando sus guardaespaldas aprovechando la confusión del momento y dándole un necesario baño de popularidad lo levantaron en hombros para confundirlo con toda esa muchedumbre que enfervorizada celebraba en ese estadio nacional repleto la clasificación al mundial de futbol. Ese hecho de celebrar la clasificación a Argentina 78 no solo sería la única relación que habría tenido el régimen de Morales Bermúdez con los organizadores de ese mundial de futbol, sino, según la denuncia interpuesta el día de ayer por la justicia rioplatense llegarían inclusive a tener otras conexiones.
Nada le haría presagiar que la alegría sentida en esos momentos de verse en Argentina 78 se transformaría en la inquietud de conocer que la justicia de ese mismo país estaría exigiendo hoy su captura internacional. Serían las posibles relaciones con el Plan Cóndor y las dictaduras del cono sur sudamericano durante esos agitados años setenta, acaso las causantes de que ahora se esté solicitando para ser juzgado no en su amnésico país sino en el extranjero, terminando así con esa tranquila y exenta jubilación que el aciago destino hasta ahora le había reservado.
Hoy la justicia argentina exige la presencia del ex tirano. Hoy la vida una vez más me demuestra que lo que sembramos cosechamos. Todos esos autócratas que alguna vez hicieron mucho daño a nuestros países latinoamericanos pareciera que serán juzgados permanentemente por la historia y algunos quizás saldaran sus deudas en prisión. Qué paradojas nos tiene reservado la providencia para aquellos que un día creyeron que sus delitos serian impunes por siempre.
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Es Noticia, Humala se quitó la máscara.- Escribe César Hildebrandt – 10/12/2011 15:06:23
“
Humala se quitó la máscara
Escribe César Hildebrandt
Las decepcionesson mayores cuando las esperanzas son más intensas.
A pesar de quela segunda vuelta obligaba a Ollanta Humala a la moderación y a la búsqueda deconsensos, era obvio que quienes votaron por él conservaron la expectativa deque un gobierno suyo iba a traer algunos cambios cualitativos. De eso setrataba, precisamente, la pelea política y moral con Keiko Fujimori.
Esa esperanza decambios ha terminado.
En un procesosemejante a la progeria, esa enfermedad que envejece a los niños a la velocidaddel infortunio, Humala se ha resignado a gerentear el Perú.
El podereconómico ha hecho con él lo que logró hacer con casi todos: ensillarlos,adobarlos, engullirlos. Al empresario salitrero Billinghurst no lo pudieronconvertir en sirviente y por eso le dieron un golpe de Estado. Al generalVelasco no lo pudieron asustar y por eso lo han convertido en el demonio temidoal que hay que seguir aporreando desde sus medios de comunicación.
Todos los demásentraron al redil.
Humala acaba dehacerlo a paso redoblado.
La declaratoriadel estado de emergencia cuando se estaba a punto de llegar a un acuerdo nosólo dejó mal parado a Salomón Lerner sino que fue un mensaje hacia el futuro:los acuerdos son peligrosos cuando uno no está dispuesto a cumplirlos, mejor esmilitarizar “las ciudades alzadas”.
Cajamarca no es unavilla levantisca. Cajamarca está harta de esa minería avariciosa que todo loenmugra con sus ácidos, sus humos ponzoñosos, su dinástica mierda.
Cajamarca noestá contra la minería que respeta y concede. Está en contra de ese antroaurífero, colonialmente prepotente, llamado Yanacocha.
Ahora Cajamarcaes una ciudad tomada “por las fuerzas del orden”.
¿De qué orden?
Del orden tal comolo entiende la derecha pre-Gutenberg peruana. Es decir, palo y bala si esnecesario con tal de que nadie se oponga a nuestro destino de vendedores derocas molidas. Y palo y bala para los que osen enfrentarse a 200 años dedesprecio.
Humala esnuestro nuevo Zelig. Habla como Sánchez Cerro, actúa como Alan García, decidecomo lo hubiera hecho Luis Bedoya.
Ya ni siquieradisimula, lo cual, en efecto, es un mérito. Caída la máscara del reformador,apagadas las luces del centrista, Humala marcha a paso ligero a ser el albaceadel modelo que aquí impuso una banda de delincuentes cuyo cabecilla tiene unasentencia de 25 años por delitos de lesa humanidad.
Que Humala seprepare para otros Cajamarcas. Si cree que va a intimidar actuando como unmatón que ordena detener durante diez horas, sin mandato judicial alguno, adirigentes que salían de una cita en el Congreso, se equivoca.
Si cree queinvirtiendo 500 millones de soles en infraestructura (mientras congela,irregularmente, las finanzas del gobierno regional) va a comprar a Cajamarca, se equivoca dosveces.
Y si cree quelos aplausos de la derecha y su plebe amaestrada suponen un veredicto popular,se equivoca tres veces.
Saldrá este finde semana una encuesta que dirá su popularidad ha aumentado, señor Humala. Nose la crea. Detrás de esas cifras está la verdad. La rabia polvorienta de lospueblos que se sienten fuera de toda inclusión política no la miden lasencuestas, que a Fujimori también le sonreían.
No les crea,señor Humala, a los incondicionales que le dicen que usted ha recuperado laautoridad. Eso le decía El Comercio aSánchez Cerro cuando mandaba bombardear Trujillo, y a Odría, cuando mandabamatar a Negreiros.
La historia delPerú está plagada de ovaciones siniestras venidas desde los palcos. Los éxitos “delorden” siempre serán provisorios cuando la meta no es hacer justicia sinodurar, congraciarse con los inversionistas mineros, ser plausible para los desiempre.
Era justo borrara Conga de la cartera de proyectos mineros. No sólo porque es incompatible conla agricultura y la conservación de recursos hídricos de la zona sino porque suEstudio de Impacto Ambiental era, como lo demostró el ex viceministro José deEchave, maliciosamente incompleto. Y porque, además, Conga es hija deYanacocha, una empresa que ha hecho todo lo posible para que los cajamarquinosla odien y teman.
Ahora ustedrepite a Alan García con eso de que el suelo es privado pero el subsuelo es delEstado. Es argumento tan indigno, intelectualmente tan mísero, que deberíaavergonzar a quien lo esgrima.
Vayamos al absurdo:¿y si mañana unos exploradores chinos o canadienses descubren, en lasproximidades de Machu Picchu, un millón de toneladas de oro y varios trillonesde metros cúbicos de gas? ¿Nos deshacemos de la zona de amortiguamiento deMachu Picchu? ¿Ponemos en peligro esa maravilla? No, ¿verdad?
Machu Picchu, alfin y al cabo, es el testimonio de una civilización que tuvo una relación amistosacon el medio ambiente. ¿Y por qué el pasado, por más majestuoso que sea, puederesultar más respetable que límpidos presentes de una región que vive hacesiglos de producir cosas fragantes que se comen?
Para llegar alsubsuelo hay que perforar los suelos, abatir las propiedades, cambiar los paisajes, matar aguas. Decirle aCajamarca que el suelo es suyo pero el subsuelo es “nuestro”, es decirle que elsuelo no suyo y que está expuesto a la voracidad minera y a la complicidad delEstado con los poderes fácticos.
Somos unarepública unitaria, pero no somos una dictadura unitarista. Somos un país, noun cuartel. Y usted prometió (tengo las grabaciones respectivas) aguas ylagunas conservadas para Cajamarca, un nuevo país para los que han esperadotanto, cambios y reformas en los contratos de inversión que, tomando como baseel interés público, así lo requirieran.
PresidenteHumala: no crea que es usted muy original. Tiene usted una ascendenciahistórica abundante, aquí y en América Latina.
Y a usted, queahora profesa tan auténtica amistad por Chile, le contaré brevemente lahistoria de Gabriel González Videla, un probable clon suyo que gobernó anuestro amable vecino del sur.
González Videlallegó al poder en Chile en 1946. Logró eso porque contó con el apoyo de unfrente popular que incluía al poderoso Partido Comunista de Chile. Y obtuvo elrespaldo de ese frente, que incluía al Partido Radical, porque prometió unChile nuevo y más justo.
Pues bien, lapresión de los conservadores, las amenazas de Washington (un diálogo con Trumanfue decisivo), la falsedad o endeblez de sus convicciones empujaron a GonzálezVidela a reprimir salvajemente las huelgas de mineros que reclamaban mejoressalarios y a quienes él, precisamente, había prometido nuevas perspectivas ytrato más digno. De inmediato, dictó la famosa Ley de Defensa Permanente de la Democracia, declaró al PartidoComunista ilegal, censuró las publicaciones de izquierda y convocó aconservadores y liberales a integrar un gabinete que se llamó “de concentraciónnacional”. Pablo Neruda, que en ese entonces era senador por el PartidoComunista, fue perseguido, vivió durante meses en la clandestinidad y, alfinal, penosamente, por tierra, pudo salir en secreto de Chile.
En su Canto General, Neruda escribió estaslíneas bajo el título “González Videla”:
“…En Chile nopreguntan, los puños hacia el viento,
los ojos en las minas se dirigen a un punto,
a un viciosotraidor que con ellos lloraba,
cuando pidió susvotos para trepar al trono…
A mi puebloarrancó su esperanza, sonriendo,
la vendió en lastinieblas a su mejor postor,
y en vez decasas frescas y libertad, lo hirieron,
lo apalearon enla garganta de la mina,
le dictaronsalario detrás de una cureña,
mientras unatertulia gobernaba bailando
con dientesafilados de caimanes nocturnos”.
En el Perú notenemos, fatalmente, a un Neruda. Pero quizá hemos empezado a tener a unGonzález Videla.
Alguien quepierde los ideales, un gobierno que abandona su esencia, un horizonte de bala ypragmatismo, la política hecha medición de PBI y aplauso de las agencias decalificación de riesgo, ¿qué son, qué galaxia de sentido forman? El fenómenotiene un nombre: es la derrota de la inteligencia y el triunfo de laadministración.
Fuente: Hildebrandt en sus trece, Lima, 9 de diciembre de 2011
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Noticia, Camila Vallejo se va volando – 07/12/2011 10:37:18
“Por sólo 198 votos, la lideresa estudiantil chilena, Camila Vallejo perdió su reelección como presidenta de la Fech (Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile). El gobierno chileno celebra (pero no debería, el nuevo ganador es también de izquierda y algunos dicen que más ultra).
A manera de despedida, este descorazonado fan les deja un perfil que escribí para la revista Cosas Hombre, que dirige Fernando Ampuero, sobre la sex symbol comunista:
El nuevo rostro de la protesta juvenil latinoamericana tiene ojos verdes y piercing; se parece a Kirsten Dunst, y nos odiaría por presentarla así. Pero, mal que le pese, Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling es una paradoja: una sex symbol comunista. ¿Quién es la chica de 23 años que nunca sonríe y que ha puesto en jaque al gobierno de Piñera?
Su tercer nombre, Amaranta, remite inevitablemente a Cien Años de Soledad. Y su fenómeno, lo que ella provoca, también, pero a otro personaje: Remedios la Bella. En cada presentación televisiva, en cada mítin, en cada marcha, uno casi esperaría que, de pronto, Camila Remedios se eleve por los aires en medio del fervor desaforado de sus fans.
?Una cara bonita no saca 500 mil personas a la calle ?ha dicho ella, muy seria, como siempre.
Pero sí las saca. No una, sino media docena de veces. La primera movilización estudiantil, en mayo, convocó a 15 mil personas. Desde entonces, conforme fue creciendo su popularidad, se han sucedido ya varias marchas, cacerolazos y paros, cada uno más grande que el anterior, con cientos de miles de personas uniéndose a las protestas.
En agosto, una marcha en el Parque O”Higgins sacó a las calles a un millón de personas, la manifestación más grande desde el golpe de Estado en 1973.
Camila es un fenómeno del siglo XXI. Hizo campaña en YouTube, tiene un blog llamado Camila Presidenta, cientos de páginas de fans en Facebook y una cuenta en Twitter con más de 300 mil seguidores. Pero las redes sociales también sirvieron para que sus detractores divulguen la dirección de su casa y su número de teléfono.
?Si le pasa algo a Camila, el responsable es el gobierno. Es una política de Estado de amedrentamiento ?respondió Raimundo Vallejo, padre de la dirigente, ex actor de telenovelas y militante del Partido Comunista durante los 70.
LA ASUNCIÓN DE CAMILA
Camila nació en 1988, el año en que Pinochet perdió el plebiscito que lo sacó del poder. Nunca vivió la dictadura, pero heredó la admiración por Allende y la militancia comunista de sus padres, ambos férreos opositores del régimen militar. La madre de Camila, Mariela, es cartógrafa y de ella heredó su pasión por la geografía.
Porque no, a pesar de las apariencias, Camila no estudió ninguna carrera glamorosa o politizada. Estudió Geografía en la Universidad de Chile. Sólo le falta terminar su tesis, titulada “La Construcción Social de Riesgo en Territorios Vulnerables”, un estudio sobre el efecto que tuvo el último terremoto en la región del Biobío.
Cuando era adolescente, Camila no quería ser una geógrafa comunista, sino más bien, una artista anarquista. En el colegio leía a Mikhail Bakunin y participaba en un grupo de lectura de jóvenes anarquistas. Escuchaba a David Bowie, le gustaba la pintura del simbolista Gustav Klimt y quiso estudiar diseño teatral. Pero todo eso fue cambiando poco a poco.
Finalmente se decidió por la geografía y, cuando cursaba el segundo año en la universidad, se inscribió en las Juventudes Comunistas.
El año pasado, Camila empezó su ascenso. Un video en YouTube con fondo de Revolution, de los Beatles, la lanzó a la FECH, la Federación de Estudiantes de Chile. Su propuesta, ya desde entonces, era mejorar las condiciones de la educación superior de su país.
Ya en ese video destacaba el estilo de la entonces candidata: seco, directo, adusto, sin la sonrisa fácil de quien lo hace todo por un voto ni mayores concesiones a la moda, salvo ese pequeño piercing de plata.
Por supuesto, ganó.
No era una improvisada. Viejos comunistas la estuvieron preparando. Ensayaba respuestas todos los días en la casa de uno de sus compañeros de lista. El más entusiasta de sus entrenadores era Julio Sarmiento, que entonces era el presidente de la FECH.
?¿Eres el pololo de Camila? ?le preguntó un impertinente reportero hace poco.
?No tengo opinión al respecto ?dijo Julio, dio media vuelta y se fue.
Camila y Julio tienen una de esas relaciones que van y vienen. Cuando empezó la popularidad de Camila ella aseguraba que no tenía tiempo para “pololear”, es decir, andar de enamorada. Pero hace unas semanas, en entrevista con la periodista peruana Maribel Toledo, confesó entre ?insólitas? sonrisas que sí tenía novio.
Julio es cubano, también es comunista y estudia medicina. El Che, que también era médico, es su inspiración (acudió a sus funerales, en 1997). Julio vivió hasta los 18 en Cuba, pero entonces se fue a Chile a estudiar y no regresó. Ha hecho toda una carrera en la política estudiantil chilena. Sus fans, que también tiene, dicen que se parece al tenista Roger Federer. Casi nunca se deja ver cerca de su sucesora y novia. Ellos han resistido todos los intentos por farandulizar la imagen de Camila. No siempre lo han conseguido.
“CAMILA NO QUISO MOVER LA COLITA”
Ese fue el titular de portada de Las ?ltimas Noticias, un diario popular de derecha, al día siguiente de la manifestación del millón de personas. El tabloide prefirió ignorar a las masas y concentrarse en los jeans ajustados de Camila y los piropos que recibió: “mijita rica”, “mina” y “tai más güena que el pan con pebre”.
Organizaciones feministas y estudiantiles protestaron contra el diario y se armó todo un bochinche alrededor de la portada, acusando a los medios de derecha de tratar de aprovechar la belleza de Camila para transformarla en “una modelito de discotheque”.
No fue la primera vez. Algunos miembros de la farándula chilena han tratado de ganar titulares criticando a Camila, sin obtener respuesta. El que sí recibió toda su atención fue Residente, el cantante de Calle 13.
?¿Estás soltero? ?fue lo primero que le preguntó cuando se conocieron.
Probablemente esa haya sido la única broma en la vida pública de Camila Vallejo. El cantante puertorriqueño había ido a un evento en la Universidad de Chile para presentar su apoyo al movimiento. Estaban en el estrado y ella pidió la palabra para “hacerle una pregunta”. Luego de la broma, por supuesto, recuperó la gravedad de siempre para lanzar un mensaje político.
El argentino Kevin Johansen, también de paso por Chile, reclamó por Twitter: “Ya te dije, Residente, que Camila Vallejo es mia! Las cumbieras intelectuales me entienden”. Un par de semanas después, el vocalista de la banda escocesa Franz Ferdinand no pudo más y simplemente tuiteó: “Camila Vallejo. I have a crush”.
No sólo los famosos la piropean. Cientos de fanáticos le cantan en YouTube coplas como “Camila, por tu cuerpo caliente / Yo me rindo si fuera presidente”. Otro video muestra, en una opaca taberna alemana, a un barbudo cantante de folk que le dedica su show. Polos, afiches, pins, el fenómeno Camila es imparable, casi una Che Guevara. Un fanático no tuvo mejor idea que tatuársela en el brazo… derecho.
“SE MATA LA PERRA Y SE ACABA LA LEVA”
Esa fue una frase de Pinochet refiriéndose a Allende durante el golpe. Y también fue el tuit de una funcionaria del gobierno de Piñera, refiriéndose a Camila. La funcionaria fue despedida, pero la contraofensiva no se ha detenido. Nuestra heroína tiene, como no podía ser de otra manera, miles de detractores.
Publican su domicilio y número de celular en las redes sociales. Fotoshopean su rostro sobre imágenes pornográficas. La acusan de cobrar por entrevista. Denuncian desfalcos en la federación estudiantil. Infiltran las marchas con sujetos que se cubren el rostro mientras atacan salvajemente a los carabineros. Han detenido a cientos de estudiantes. Le lanzaron lacrimógenas al cuerpo (escapó de su impacto pero no de la reacción alérgica, que la hinchó como un globo). La acusan de haber paralizado el país, de estar buscando una carrera política, de imponer una agenda comunista. Hasta la acusan ?esto sí que es desesperado? de fea.
Camila Remedios lo observa todo sin sonreir, responde con alguna frase seca, cargada de razón, y se eleva por encima de sus destractores, flotando entre parcantas aleteantes que se van con ella por los altos aires donde no pueden alcanzarla las pequeñeces de los mortales.
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Interesante, Chile: Confirman que Salvador Allende se suicidó – 19/07/2011 12:53:09
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El suicidio del presidente chileno Salvador Allende, acontecido en el golpe de Estado del 11 de setiembre de 1973, tras el cual gobernó el dictador Augusto Pinochet por 17 años, ha sido confirmado por el Servicio Médico Legal (SML) del vecino país.
Como se recuerda, el cadáver del mandatario fue exhumado en mayo para aclarar las circunstancias en la que murió, pues algunas versiones indicaron que el soldado Enrique Huerta, miembro de su guardia personal, le dio un tiro de gracia cuando el presidente falló en acabar con su existencia.
El director del SML, Patricio Bustos, afirmó que, según las pericias, la causa de la muerte fue mediante proyectil, salido del arma que Allende tenía entre sus piernas. (Con información de Publímetro.cl)
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Interesante, Chile cerró episodio de su historia al confirmarse suicidio de Allende – 18/07/2011 23:42:00
“Se confirmoacute; que el presidente chileno Salvador Allende se suicidoacute; el 11 de septiembre de 1973, durante el bombardeo a La Moneda, en el golpe de Estado de Augusto Pinochet.
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Noticia, Miguel Iglesias, el supremo traidor, trasladado a la Cripta de los Héroes por orden de otro traidor.- Próximo gobierno debe corregir faltamiento al honor nacional ordenado por el vendepatria García Pérez – 07/07/2011 13:00:36
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La Resolución Suprema del traidor García Pérez premiando al supremo traidor Miguel Iglesias.
Sobre Miguel Iglesias escribió Cáceres, desde Ayacucho, el 31 de diciembre de 1883:
“Yo no veo en Iglesias sino a un teniente chileno, que obedece a los propósitos chilenos, que vive bajo la sombra de los chilenos, que cede territorio y dinero a los chilenos, y que, en suma, subsistirá con el aparato de poder que tiene en Lima, tanto tiempo como el que permanezcan en el territorio nacional los ejércitos chilenos.”
Miguel Iglesias, el supremo traidor, trasladado a la Cripta de los Héroes por orden de otro traidor
Escribe: Luis Guzmán Palomino
Orden de la Legión Mariscal Cáceres
En la hora undécima de su gobierno, el presidente saliente, Alan García Pérez, ha dado cima de manera silente a un nefasto proyecto que anunció a mediados de su mandato, cual fue el de convertir en Héroe Nacional al supremo traidor Miguel Iglesias. Porque el miércoles 22 de junio del presente año ha estampado su rúbrica a la Resolución Suprema Nº 254-2011-DE, disponiendo “trasladar a la Cripta de los Héroes ubicada en el Cementerio Presbítero Maestro los restos mortales de quien fuera Ministro de Guerra, General Miguel Iglesias en su condición de Jefe del Primer Cuerpo del Ejército en las batallas de San Juan y Chorrillos, y vencedor de la batalla de San Juan”.
Dicha Resolución Suprema, publicada en el diario El Peruano el 23 de junio, es nula de por sí nada más si consideramos su equivocado enunciado. Miguel Iglesias no fue el “vencedor de la batalla de San Juan”. Allí venció Chile. Hasta pareciera haber brotado en esa redacción el subconsciente de los miembros de la Comisión Oficial creada adhoc para examinar lo propuesto por el gobierno de turno. Esta Comisión Oficial, creada el 23 de abril de este mismo año, con una prisa digna de mejor causa, se ha limitado a consentir un repudiable despropósito y sus miembros han asumido una grave responsabilidad ante el juicio de la historia. Por algo se excluyó de ella a la Orden de la Legión Mariscal Cáceres, que de seguro no hubiese consentido tamaño desatino.
Miguel Iglesias, desde la noche del mismo 13 de enero de 1881, vale decir unas horas después de haber sido tomado prisionero, se convirtió en vasallo de Chile. Por eso fue que Cáceres, en una de las cartas que escribió en el fragor de la guerra, lo describió con toda crudeza, diciendo: “Yo no veo en Iglesias sino a un teniente chileno, que obedece a los propósitos chilenos y que vive bajo la sombra de los chilenos.”
El inepto ministro de Guerra
La Resolución Suprema aludida pretende justificar lo inaudito citando la conducta de Miguel Iglesias en la defensa de Lima. Veamos si en ella hubo heroísmo.
Miguel Iglesias, como ministro de Guerra del dictador Nicolás de Piérola, fue responsable principal del caótico plan de defensa que presentó Lima al invasor chileno. Tuvo más de un año para organizar una adecuada defensa pero no lo hizo, dedicándose más bien a otros afanes a cual más escandaloso, según describen las crónicas de la época y los escritos de Manuel González Prada. El primero de todos, desgraciando al Ejército del Sur al partirlo en dos, con lo que condenó a Bolognesi y los suyos; luego, apartando a los militares de carrera e improvisando coroneles entre sus amigos los “notables”; después, aplaudiendo el absurdo plan de su caudillo que fortificó el Cerro San Cristóbal, creyendo que los invasores vendrían a Lima por la sierra; finalmente, descuidando la preparación de la reserva y lo que es más grave, la de las tropas colecticias llegadas del interior, que no sabían ni manejar las antiguas armas que portaban, por lo que solo pudieron servir de carne de cañón en San Juan y Miraflores, a pesar de su heroísmo sublime.
Miguel Iglesias, como ministro de Guerra, fue entonces uno de los dos principales responsables de la tragedia, porque facilitó con su ineptitud la victoria de Chile. Miguel Iglesias luchó contra Chile solo unas horas, el 13 de enero de 1881. Poco después actuaba ya como parlamentario chileno, proponiendo la rendición total. El mayor Julio C. Guerrero, en su ensayo La guerra de las ocasiones perdidas, inserta un testimonio según el cual Miguel Iglesias confió a un oficial peruano, también prisionero, que sería de inmediato liberado, como sucedió realmente.
Miguel Iglesias se retiró a sus feudos de Cajamarca dispuesto a esperar el desenlace de la guerra. Por desgracia para el Perú no permaneció inactivo, sino que se acercó al controvertido Lizardo Montero, quien había sido destacado por Piérola como Jefe Superior Político y Militar del Norte, con sede en esa ciudad. En mala hora, Montero designó a Iglesias Jefe del Ejército del Norte, pues desde este cargo Iglesias esperó solo el momento oportuno para darle un golpe de estado, trabajando en consuno con los publicistas que en varias ciudades del norte hacían propaganda por el derrotismo. Conducta por demás reprobable porque por entonces se extendía por varias regiones la Guerra de Resistencia Nacional, liderada por el general Andrés Avelino Cáceres.
Al dejar Montero Cajamarca y partir hacia Arequipa, donde iba a instalar su nueva sede de gobierno, Miguel Iglesias consumó su golpe de estado, asumiendo el mando en Cajamarca. Por coincidencia, paralelamente se desarrolló en la región central la contraofensiva patriota, que culminó en julio de 1882 con los triunfos de Marcavalle, Pucará, Concepción, San Juan Cruz y Tarmatambo, provocando la retirada en derrota de los chilenos, que debieron encerrarse en la capital y en contadas ciudades costeras.
El Manifiesto de Montán
Con esas victorias patriotas se probaba que la lucha emprendida por Cáceres se ceñía a una bien meditada estrategia, pues causando al enemigo tales reveses a la larga podría obligarlo a desocupar el país, sobre todo si la resistencia se extendía a todas las regiones. Ello, incluso, tenía repercusiones en Chile, cuyo gobierno, para sostener una prolongada ocupación, se veía impelido a dictar reclutamientos forzosos, originando el descontento social, a la vez que debilitaba su economía, ahondando su crisis interna.
No era entonces insensato pensar en la validez de la guerra prolongada de guerrillas, pero para que ésta alcanzase el triunfo habría sido necesaria la unidad de opinión en todo el Perú. Desgraciadamente, la nefasta actitud de los grupos de poder “nacionales” impediría la conformación de un sólido frente común. Porque precisamente en los días de tremenda crisis para el enemigo, fue que acudió en su auxilio un grupúsculo de traidores que prefirió el pacto entreguista antes que poner en peligro sus intereses de clase dominan?te.
Coincidiendo con la contraofensiva patriota en el centro, se desarrollaron sucesos no previstos en el norte. Una columna chilena, violando el secreto pacto de no agresión que tenía con Miguel Iglesias con su alto mando, incursionó en Cajamarca en plan de saqueo. El pueblo reclamó combatir y no pudo oponerse a ello Iglesias, pero se cuidó de no tomar parte en el combate librado en San Pablo el 13 de julio de 1882. Como los chilenos se pusieran en retirada, Iglesias proclamó victoria y lanzó una arenga opuesta a su concep?ción derrotista. Ante esto, dos nuevas divisiones chilenas se movilizaron sobre esa región, provocan?do la sola noticia de su proximidad el pavor de Iglesias, quien fugó al interior.
Teniendo el campo libre los chilenos cobraron venganza. Chota, bastión de la resistencia patriota, fue destruida el 30 de agosto. E Iglesias, a punto de ser alcanzado, se detuvo en la hacienda Montán, donde el 31 de agosto firmó un Manifiesto, que se inscribiría entre las más execrables páginas de la infamia. Fue el tristemente célebre Manifiesto de Montán, en el que se pronunció a favor de la rendición absoluta, aceptando la paz bajo las condiciones que Chile imponía, comprometiéndose a servir en ese propósito.
Miguel Iglesias no tuvo empacho en renegar del triunfo de San Pablo, señalando que el “”pueblo inexperto”" precipitó “”el estéril triunfo de un instante”". Rechazó por ello lo que llamó “”fiebre de una guerra activa y esperan?za de una paz ventajosa”", porque a su juicio eran “”imposibles después de nuestros repetidos descalabros”". En su infame proceder consideró “descalabros” a los triunfos obtenidos por Cáceres en el centro, calificando a los breñeros como “”guerreros de gabinete, patriotas de taberna, zurcidores de intrigas infernales, cobardes, mil veces cobardes y autores de la catástrofe nacional”". Como era de esperarse, Chile celebró por todo lo alto esa rendición y entonces Miguel Iglesias, que dio en llamarse “presidente regenerador del Perú”, destacó a sus seguidores como guías, espías y vanguardia del ejército chileno.
Una paz implorada de rodillas
Profunda consternación causó en Tarma, cuartel general del Ejército del Centro, el conocimiento de la traición de Iglesias. Porque ello ocurría precisamente cuando se lograba con grandes esfuerzos la reorganización y equipamiento de las unidades patriotas, cuando llegaban par?tes dando cuenta del resurgimiento de la resistencia guerrillera en varias zonas del país, cuando afluían en gran número contingentes de humildes campesinos reclamando un puesto en la resistencia; en fin, cuando habían renacido las esperanzas de variar el desenlace de la guerra.
Abelardo Gamarra, soldado de La Breña, describió con amargura la difícil situación así creada: “”La facción abortada en Montán invocó la paz de hinojos, secundando las miras del enemigo, y a su ejemplo, algunos otros malos peruanos incitaron a la traición en los pueblos vecinos al cuartel general que enarbolaba el pabellón nacional dispuesto a sostenerlo a toda costa”". Entre los breñeros se habló de que Iglesias se había vendido al mejor postor y que su actitud constituía “”un golpe terrible para el patriotismo peruano”".
Cáceres tuvo noticia de lo sucedido por un ejemplar del Diario Oficial chileno que le fue remitido desde Lima. Es de suponerse su tremenda indignación, pues ella se trasluce en sus proclamas de octubre. Y su primera reacción fue dirigir un oficio al prefecto patriota de Ancash, reprobando el atentado de lesa patria perpetrado por Miguel Iglesias, a quien denunció como infame traidor por implorar a Chile la paz de rodillas:
“”… por ese Manifiesto, fruto de una tristísima ofuscación, se segrega del Gobierno Constitucional del Estado la región territorial comprendida por los departamentos del norte; en ese documento se convoca a esos pueblos para que decidan ellos la forma de gobierno que debe regir sus destinos, rompiendo de hecho la unifi?cación de la república y sembrando en ella los elementos dañosos de la anarquía, precisamente en las horas en que el país exigía para su salvación, el concurso y la unánime voluntad de los buenos ciudadanos.
“… por último, se acepta la paz bajo las condiciones impuestas por el enemigo, de cesión de la parte más rica y valiosa del territorio… A la verdad, apenas es explicable lo que pasa, y ante la deformidad de la acción llevada a cabo por el general Iglesias, los pueblos del centro y todos los que se conservan fieles a la causa sagrada de la uni?ficación nacional, no pueden creer jamás sino que el Manifiesto de que me ocupo es obra exclusiva de un mal peruano y de ninguna manera el eco de los distingui?dos y patrióticos departamentos del norte de la república… V. S., en nombre de la dignidad nacional, sabrá condenar y reprobar tan triste y criminal atentado, haciendo por su parte todo lo que es posible hacer para ahogar en su principio esa infame rebelión que no tiene nombre”.
El 16 de octubre de 1882, el jefe de la Resistencia Nacional lanzó una solemne proclama a los ciudadanos de la república y especialmente a los habitantes del centro, renovando sus críticas al traidor y ratificando su esperanza en que los pueblos del Perú se mantendrían firmes en el sendero del deber. Estas fueron sus palabras:
“”Conciudadanos:
“Cuando a la sombra de la unidad política, consolidada con extraordi?narios y sangrientos sacrificios, el Perú se presentaba ante sus implacables enemigos a la altura de su dignidad y de sus gloriosas tradiciones, el general Iglesias ha venido a levantar el odioso pendón de la anarquía, proclaman?do los departamentos del norte independientes del gobierno nacional y cali?ficando como un crimen y falso honor al sentimiento que conduce a los de?fensores del país a luchar por la soberanía e integridad territorial de la re?pública.
“Semejante inconcebible procedimiento del Jefe del Norte significa?ría para el enemigo un triunfo incomparable; y envolvería para nosotros el más funesto descalabro, tendentes a facilitar a Chile sus propósitos de domi?nación y de conquista, y a presentarnos a la contemplación del mundo como un pueblo ingobernable, sin moral política, sin fe en sus propios destinos e incapaz de sobrellevar con nobleza las amarguras que ofrece el infortunio, si la obra de Iglesias no tuviera como tiene para su inmediata destrucción el sello de su monstruosa iniquidad.
“”Habitantes del Centro:
“En el sendero del deber y de las conveniencias del Perú en que me encuentro, interpretando los sentimientos de la nación y el pensamiento del gobierno, he dedicado mis esfuerzos todos a la continuación de la guerra, después de nuestras dolorosas caídas, porque he visto en ella, con la más profunda convicción, el único medio de arribar a la paz, que hoy persigue con noble y generoso empeño en el campo del honor el gobierno del Vice?presidente encargado del poder Ejecutivo.
“Un crimen sería, ciertamente, sostener el estado de guerra con todos sus horrores y ninguna de sus ventajas, sólo por conseguir la satisfacción de un amor patrio exagerado y el predominio de bastardos intereses sobre las ruinas nacionales. Pero cuando lo que se persigue, como principal objetivo, es la paz, entonces es una necesidad y un deber patriótico demandarla con las armas en la mano, con toda la altivez de quien no ha perdido la concien?cia de su derecho ni el amor por su libertad e independencia.
“Mas, lo que hoy pretende el general Iglesias, olvidando en hora la?mentable el buen nombre del Perú, es una paz implorada a Chile de rodillas, paz humillante y vergonzosa, que subleva todo sentimiento de indignación y ante la cual el patriotismo se encuentra escarnecido y degradado.
“”Conciudadanos:
“Vosotros que con tanto valor y abnegación acabáis de revelar con he?chos heroicos y eminentes, todo el poder de un pueblo que prefiere a la igno?minia de la conquista el sacrificio de la existencia, seguro estoy de que con?denaréis con enérgica protesta el escandaloso extravío de un soldado que, en los momentos de la prueba y del sacrificio, proclama el desconcierto y la anarquía, y pone humildemente a las plantas del vencedor extranjero la espada que la patria le confiara para la defensa de su honor y de su gloria.
Por lo demás, contando como cuento, con vuestro decidido patriotismo, confío en que la unificación nacional, obra exclusivamente vuestra, por un instante amenazada, tendrá en vosotros la más segura garantía y el más firme apoyo.
Vuestro jefe y amigo,
Andrés A. Cáceres
Iglesias fue expulsado del Ejército por traidor
El 18 de octubre, ante los soldados y guerrilleros del Ejército del Centro, Cáceres pronunció otra encendida proclama, exhortándolos a perseverar en el campo del honor, para borrar de la his?toria la mancha de la traición.
“”Soldados:
“En el hermoso cielo de vuestras glorias, conquistadas en medio de cruenta adversidad, se levanta hoy liviana sombra pretendiendo empañar los felices horizontes que vuestro esfuerzo, vuestro arrojo y vuestro oficio des?cubrieron a la patria en sus horas de luto y de martirio. Una espada que brilló por un momento con el vivo resplandor del cumplimiento del deber, rasga desleal y osada el sagrado manto de la unión