La Guerra Mundial y País Brasil

Información: El segundo negocio más viejo del mundo (5): Nuevo ministro, mismos problemas – 17/05/2012 16:33:03


Entonces, tenemos tres ministros nuevos. En este otro post comenté algunos de los retos que le tocan al ministro del interior y que seguramente no abordará. En este textito que escribí para SEMANAeconomica.com comenté la buena elección que había sido Gladys Triveño para el ministerio de la producción. Finalmente quería comentar unos cuantos puntos con respecto a los desafíos que le caen al nuevo ministro de defensa y que seguramente tampoco abordará.
Primero, hay una discusión que tenemos pendiente desde hace décadas y que nuestras FFAA se corren de abordar. Se trata de la decisión de qué tipo de FFAA queremos tener ahora que ya el terrorismo a gran escala (como lo vivimos en los años noventa) fue derrotado y que lo que queda es básicamente lo que nos está haciendo anticucho en el VRAE. ¿Queremos seguir teniendo un ejército de soldaditos que marchan el 28 de julio frente al Presidente y sigue marchando y sigue marchando y sigue marchando? ¿Con tanques y perros desactivadores de coches bombas y todo eso? ¿Nunca nadie se ha cuestionado que sea demasiado para lo que necesitamos? ¿Y que en realidad no es lo que el país necesita?
Quizás necesitemos otro tipo de FFAA. Una más tecnificada, en la que cada uno de los elementos sea más impactante porque tenga mayor preparación. Estoy pensando en Israel, en donde su ejército es minúsculo en comparación al de los países que los rodean, pero aún así se mantienen, porque están altamente tecnificados y entrenados.
Porque sincerémonos: Después de ver cómo los terroristas en el VRAE se bajan helicópteros y secuestran gente y todo eso, me queda claro que las FFAA como las tenemos ahora no nos sirven para las amenazas internas que actualmente tenemos.
Segundo, tenemos que tener claro qué es lo que comprende el gasto en armamento. Los altos dirigentes de las FFAA siempre pitean para que les asignen más presupuesto y nos presentan cifras de cómo otros países gastan más que nosotros, medido de distintas maneras. Pero aquí lo que tenemos que tener claro es qué es lo que queremos comprar. Hace años que se viene insistiendo que nuestra prioridad debería ser comprar equipo que nos permita terminar de ganar la lucha en lugares como el VRAE. ¿Y qué hizo el gobierno anterior? Va y compra tanques. Sí, tanques. A ver, mete tus tanques chinos al valle del VRAE, pues. A ver cuántos terroristas capturas con eso.
¿Cómo? ¿Que necesitamos esos tanques para cuando Chile nos invada? ¿Porque nos ha invadido en los últimos diez años cuántas veces? ¿Cómo? ¿Que Chile está gastando en armamento, ergo, nosotros también tenemos que hacerlo? No sé por qué ese argumento no me termina de convencer. Sobre todo porque de nuestros países limítrofes, son Colombia y Brasil los que más gastan en armamento, no Chile. ¿Vas a mandar tus tanques chinos a atravesar la Amazonía para tomar Brasilia? ¿O para aplastar a la FARC?
Necesitamos equipo especializado para afrontar las verdaderas amenazas que ponen en riesgo la gobernabilidad del país. Tanques chinos no las veo como algo prioritario por ningún lado.
Tercero, la decisión de cuáles son las amenazas que las FFAA deberían estar atendiendo no es una decisión de solamente los altos mandos de las FFAA. Si así fuese, se quedarían insistiendo en que solo hay una amenaza (para que sea más fácil que estar por ahí buscando amenazas menores) y que es grande y que requiere de fuertes sumas de dinero en la compra de grandes armamentos. Conclusión: Ya va más de un siglo del conflicto que tuvimos con Chile y aún no lo sueltan.
No sé, pero en Europa tuvieron una guerra mundial hace apenas una generación y no tienen hoy en día a Alemania comprando armamento para evitar que el Reino Unido los invada. O a España comprando misiles cada vez que Francia compra algo. La era de los grandes conflictos armados ya pasó y ahora se necesita de personal más tecnificado y más versada en tecnología. ¿Tenemos de ésa?
Cuarto, hace unos años se hizo el esfuerzo de convocar gente de distintas esferas para discutir qué era lo que realmente necesita que le compremos al FFAA. Se le llamó el Núcleo Básico Eficaz y fue aprobado por todo el mundo. Pero claro, eliminaba del mapa compras innecesarias elefantiásicas que no llevaban a nada. Supongo que no debe ser muy complicado deducir por qué nadie lo usa como referencia hoy en día, aunque deberían.
(Dibujito de arriba: http://jensclaessens.blogspot.com)

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Noticia, Columna de reporteros – 09/02/2012 16:58:23

“Tweet

Gustavo Gorriti, director de IDL-Reporteros (Foto: Christian Osés).

Reproducción de la columna “Las Palabras” publicada en la edición 2218 de la revista “Caretas”.

Olvidos y memorias de la guerra

ENTRE las reacciones al intento del Movadef de legalizar su actividad política, hubo una especialmente llamativa: la sorpresa de algunas personas y medios ante el desconocimiento de los jóvenes respecto de lo que fue Sendero Luminoso. ¿Cómo pueden ignorar los hijos hoy (fue así, más o menos, la pregunta retórica) lo que sus padres padecieron?
La respuesta es simple: los hijos ignoran hoy lo que sus padres ignoraron ayer.
Y los padres supieron poco o nada porque casi no tuvieron cómo enterarse. Puesto que, salvo pocas, fácilmente contadas excepciones, los medios periodísticos informaron poco, mal o no informaron del todo sobre la violencia que desgarraba la entraña del país. Y porque lo que sí tuvo que registrarse ,los apagones masivos, los atentados cercanos,, no fue descrito en los términos básicos del reportaje sino en los de la más rústica propaganda, el prejuicio o el exorcismo. Se dice que en una guerra la primera víctima es la verdad, pero aquí muchos la ejecutaron preventivamente, antes que empezara siquiera a describir los hechos luctuosos.
¿Cómo se informó entonces sobre la violencia senderista? Cuando la insurrección de Sendero Luminoso ya llevaba muchos meses y muchas muertes, una parte importante de la prensa de izquierda de entonces sostuvo contra toda evidencia que se trataba de una forma de provocación de la CIA y los servicios de inteligencia locales. En el otro lado del espectro político, el dirigente del PPC, Celso Sotomarino, sostuvo en 1981 que “el terrorismo tiene su origen en un portaaviones anclado en el Caribe”.
El propio presidente Fernando Belaunde, entre cuyas eminentes virtudes cívicas nunca figuró, por desgracia, la capacidad de confrontar la violencia política, prefirió considerar la insurrección senderista, cuando la nombró, con un implícito desprecio, como una conspiración extranjera, que nunca supo cómo enfrentar. Trató de hacerlo en un primer momento con la exasperación del gesto gallardo, en su visita sorpresiva en 1982 a la asediada guarnición policial de Vilcashuamán; pero no logró evitar que esta cayera poco después. Luego, presionado por la derrota policial, entregó el manejo de la contrainsurgencia a la Fuerza Armada y al hacerlo, en las palabras de Americas Watch en 1984, “abdicó la autoridad democrática” sobre áreas crecientes de la nación.
ALAN García y el primer gobierno aprista fueron un catálogo de contradicciones en sus pronunciamientos y acciones de gobierno frente a las insurrecciones violentas. García pasó, por ejemplo, de elogiar la “mística y entrega” de los senderistas en mayo de 1988, a apoyar poco después el encubrimiento de las atrocidades de Cayara, cometidas ese mismo mes.
La Fuerza Armada asumió la misión contrainsurgente encargada por el Gobierno en diciembre de 1982, bajo la poderosa influencia de la doctrina de contrainsurgencia militar prevalente en Brasil y el Cono Sur desde fines de la década del 60 y comienzos de la del 70. Era una estrategia basada en la aniquilación del subversivo y en la tortura como método central para obtener información. Como método y como práctica, era absolutamente incompatible con una democracia. Por eso, las zonas declaradas en emergencia se convirtieron en dictaduras de facto que fueron creciendo y haciendo metástasis dentro de la debilitada democracia.
Debido a esa razón, los militares buscaron controlar la información/desinformación o, más frecuentemente, oscurecerla. Durante varios años, especialmente a lo largo del primer gobierno de Alan García, las únicas personas a quienes los militares prohibieron expresamente salir del casco urbano de Ayacucho, fueron los periodistas. Todos los demás podían hacerlo, a su riesgo, pero los periodistas, no.
A su turno, una parte sustantiva de los medios de prensa tomó la decisión, según el caso, de cubrir lo menos posible los hechos de la guerra interna (que eso es, precisamente lo que fue) o hacerlo sumergiendo el relato de los hechos en un mar de adjetivos.
La suma de estas oscuridades informativas hizo que la mayor parte de la gente no tuviera idea sobre la naturaleza real de la amenaza senderista. A su vez, el senderismo planteó un tipo de insurrección marcadamente diferente en ideología, doctrina y praxis, a la tradición guerrillera latinoamericana.
El maoísmo ultraortodoxo de la Revolución Cultural china, que Abimael Guzmán buscó transplantar y radicalizar en Latinoamérica, no solo provocó confusión entre la gente, los pueblos que sometió, sino que causó verdaderas disonancias cognitivas hasta en aquellos intelectuales de izquierda versados en las múltiples sectas y escisiones del marxismo posteriores al cisma ruso-chino en la década del 60 del siglo pasado.
No es exageración, por eso, decir que en esta guerra, la mayoría de sus víctimas murió sin saber porqué las mataban, y que sus verdugos mataron sin saber en el fondo porqué lo hacían.
Y entonces, cuando la guerra se concentró en Lima, en el intento senderista por acortar plazos, mucha gente la vivió por primera vez en el atentado de Tarata. La violencia, crudelísima, había asolado comarcas, provincias enteras por años, pero los hechos se ignoraron entre sí y los desgarros no se escucharon mutuamente. Fue una guerra que opacó su propia historia en una balcanización de oscuridades. Como toda amenaza que provenga de la oscuridad se siente mucho mayor, la suma de ignorancias ayudó a que el peligro crezca con fuerza y velocidad tales que llegaron a representar un peligro de muerte para la democracia y la sociedad misma.
Entonces ¿a qué viene quejarse de la ignorancia de los hijos si heredaron el desconocimiento y la desmemoria de los padres?
Lo que no debe olvidarse es que el paso decisivo para la derrota de Sendero empezó cuando los policías de la Dincote primero, bajo la dirección del coronel PNP Javier Palacios; y los del Gein más tarde, dirigidos por el luego coronel PNP Benedicto Jiménez, se abocaron al estudio de la doctrina, historia y pensamiento senderista antes de emprender la brillante campaña que culminó en el arresto de Abimael Guzmán y el desmantelamiento de buena parte de la organización.
AHÍ no hubo gritos, chillidos, estridencias o histerias sino conocimiento profundo, diagnóstico puntual, claridad mental y acción precisa. Esa fue la diferencia entre el pánico y la victoria.
Ahora, como ayer, la claridad mental es indispensable. Ello supone, entre otras cosas, evitar la distorsión semántica, por cómoda que parezca o por eficaz que se la asuma como propaganda.
Por ejemplo: ¿Fue Sendero Luminoso un partido político, o no? El nombre real de Sendero fue Partido Comunista del Perú (una de las tres o cuatro escisiones maoístas que siguió a la división del PC entre pro-moscovitas y pro-pekineses hacia 1964 o 1965. SL se manejó siempre como un dogmático partido comunista de corte stalinista y maoísta. Y la insurrección se hizo desde ese marco doctrinario y metodológico. Entonces, sí fue y es un partido. ¿Eso lo legitima acaso? El partido nacional socialista, de Adolf Hitler, ¿fue o no fue un partido? ¿lo hizo eso mejor, o peor?
¿Debió, o debe permitirse, al Movadef o a Sendero Luminoso participar en la vida política nacional? La Segunda Guerra Mundial (y la entreguerra que llevó a esta) dejó una clarísima lección a las democracias que emergieron, sobre todo en Occidente, luego de la victoria sobre el nazismo: solo deben participar en la competencia libre y pacífica por el poder limitado en el tiempo, que caracteriza una democracia, los partidos, movimientos y personas leales a ella. Quienes quieran utilizar los mecanismos de la democracia para subvertirla y destruirla, como hicieron los fascismos europeos, deben ser prohibidos de participar en la vida política y los procesos electorales.
¿Debe ser una prohibición perpetua? No, si hay arrepentimiento, repudio de lo hecho, autocrítica profunda y conversión a los valores democráticos. Lo hicieron, por ejemplo, los actuales presidentes de Brasil y Uruguay, ambos ex insurrectos. Pero nada indica que en el Perú tengamos ahora un cuadro remotamente parecido.

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Noticia, Populismo eterno en las pampas – 17/11/2011 19:33:18

“¿Se corrige el rumbo en Argentina? (Gestión 18/11/2011)
En un editorial que motiva el comentario de hoy, en diario local de economía y negocios comenta recientes medidas económicas tomadas en Argentina y se pregunta si esto marca una corrección en el rumbo hasta ahora insostenible de la política económica argentina. El diario serio de izquierda reportó la versión oficial de la noticia: el gobierno anunció el recorte de subsidios a empresas y personas de altos ingresos, lo cual, “según las autoridades”, resultará en un aumento de precios “sólo para los sectores de altos ingresos”. Para poner en contexto la noticia, cabe notar que los subsidios que otorga el gobierno argentino alcanzan US$ 16 mil millones anuales según el primer diario citado, y que este año aumentaron en 40%.
Por supuesto que no es casualidad que el fuerte aumento en los subsidios se dio justo el año de las elecciones, y que tampoco es casualidad que se les reduzca justo después de que el gobierno salió victorioso de las mismas. Puro populismo, en uno de los países que más lo ha sufrido desde que, en los años cincuenta, al general Perón le tocó gobernar durante el ciclo favorable de precios de commodities que siguió a la Segunda Guerra Mundial. Para que el manejo populista de las arcas fiscales sea aún más claro hay que aclarar que los subsidios que se eliminarán constituyen sólo el 6% del total y que fueron adoptados dizque para paliar los efectos de la crisis financiera internacional del 2008 en las empresas y en los pobres argentinos de “altos ingresos”. Que se escoja como momento para eliminarlos justamente los días en que se cierne la amenaza de otra crisis internacional resultaría casi cómico si no fuera por lo que indica respecto a la sostenibilidad de la economía argentina. Es además interesante que sea justamente Italia, que tiene vínculos tan cercanos a Argentina, el país al centro de la tormenta debido a problemas financieros fiscales que han forzado una transición política -con la entrada de un gobierno de tecnócratas- ante la amenaza de que el resto de Europa le quitara el apoyo que hoy necesita desesperadamente. El problema de los tecnócratas italianos es el mismo que tendría quien quisiera adoptar políticas económicas sostenibles en Argentina: como domar al sistema político que originó la crisis y que sigue vigente. Para forzar los cambios necesarios, el gobierno alemán -que es el que tiene la billetera- está jugando un muy arriesgado juego: dejar que las presiones de los mercados fuercen reformas, sin que a la vez estas presiones precipiten una crisis terminal.
Escribimos sobre Argentina porque es uno de los países citados como un ejemplo a seguir por nuestros despistados economistas heterodoxos y por medios que creen en el socialismo del siglo XXI. En que es un ejemplo estamos de acuerdo: pero es un ejemplo -como lo ha sido hace más de cincuenta años- de lo que no hay que hacer. A pesar de que existen masivos controles de precios y de que las cifras oficiales son maquilladas -con técnicas tan poco sutiles como indicándole al instituto de estadística de qué góndolas debe tomar precios en los supermercados- la inflación oficial es altísima (ver gráfico 1). Lo que pierden, especialmente los más pobres, se compensa parcialmente con subsidios que los hacen clientes políticos. El peso se devalúa y ya se han impuesto límites a la compra de dólares para controlar la creciente fuga de capitales (ver gráfico 2).
¿Cómo crece Argentina entonces, de hecho más que nuestro país este año? Principalmente por tres razones. Primero, por el crecimiento del gasto fiscal. La deuda pública que no pagaron hace una década, pese a que confiscaron las pensiones de los argentinos en la agonía previa al incumplimiento, ha vuelto a subir en los últimos años. Segundo, porque los precios de sus principales exportaciones, como la soya, el maíz o los hidrocarburos, están en las nubes, gracias fundamentalmente a China (ver gráfico 3). Tercero, porque el temor al futuro ha hecho que el peso se devalúe y esto le ha permitido exportar más a su principal socio comercial y co-miembro del MERCOSUR, Brasil.
Una vez más, Argentina se ha embarcado en una juerga temporal que eventualmente estallará y los dejará otro trecho más atrás de cuando la empezaron. Ese es un ejemplo que definitivamente no debemos seguir.

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Interesante, Perspectivas de la economía mundial y las bolsas de valores: ¡Pésimas! – 06/09/2011 1:31:02

“Hay dos indicadores que, a mi juicio, nos hablan con elocuencia de la debacle financiera que se avecina. El primero es el precio del oro. Desde el 2008, he sido consistente en este blog, artículos periodísticos, programas de televisión, y conferencias sobre la trayectoria alcista del metal precioso.
Sustentaba mi pronóstico en la problemática de resolver el excesivo endeudamiento de estados, familias, e instituciones financieras en Europa, EEUU y Japón. Estos dos últimos meses he recogido en Europa multitud de anécdotas y conjeturas sobre las “cuentas alegres” que siguen haciendo, con una alta dosis de cinismo, los gobiernos y el público en general. Quedo con la convicción de que el ejercicio es: ¿Cuál es el mínimo ajuste para salir del paso? Cuando tenga tiempo contaré algunas historietas que lo ilustran. Ahí va un anticipo: la prima de un amigo mío griego ha logrado la jubilación anticipada a los 38 años .
Por tanto, en mi opinión, el proceso actual no está encaminado hacia una salida ordenada al excesivo endeudamiento, de tal manera que se pueda restablecer, consistente y progresivamente, la confianza de los mercados financieros. Por el contrario, si no se corrige drásticamente el rumbo en los próximos meses, el proceso tiene visos de ir o bien hacia la megainflación o si no a un colapso monetario , que cada uno le de la interpretación que quiera , para evitarla. En ambos casos el oro, sin duda rebasará el precio de 2,400 dólares la onza que alcanzó el 21 de enero de 1980 (dólares de hoy, equivalentes a los 850 de los de entonces); aunque cada vez es más difícil descartar que llegue a los 3,000, 5,000 o incluso los 10,000 dólares la onza. No creo que haya burbuja de oro; la burbuja es de emisión de moneda, créditos malos y un buen número de agentes económicos descapitalizados en un contexto de perspectivas de la economía mundial muy poco alentadoras. Cuando quiebra la confianza en las monedas y las finanzas de los estados que las emiten, el Oro es Rey.

El segundo indicador es la tasa de los bonos del Tesoro de los Estado Unidos. Muchos pensábamos (mea culpa) que con el ritmo de crecimiento de la deuda pública de los Estados Unidos, las prima de riesgo – y por ende, las tasas de interés subirían – para poder colocar los elevados montos de deuda. Pues no, ha sucedido justo lo contrario. Una vez despejados los nubarrones del contencioso demócrata ,republicano sobre el límite legal de endeudamiento del gobierno federal, las tasa han bajado y mucho. A nadie le ha importado un comino el rebaja del “rating “crediticio de USA por Standard and Poors.
¿Quiere decir esto que la situación financiera de los EEUU era buena o al menos mala? En absoluto, lo que quiere decir es que la situación de Europa y las perspectivas de la economía mundial son tan pavorosas que, a corto plazo, la huida hacia títulos del Tesoro USA se ha revelado de repente como el mal menor. Es decir, los títulos en dólares como valor refugio por falta de un refugio mejor. ¿Cuánto durará ese corto plazo? Esa es la pregunta de los billones de dólares difícil de contestar. De ahí en adelante, las tasas USA subirán, sin duda. Creo es mejor estar en Oro que en bonos del Tesoro USA; es más, creo que en unos meses no será mala idea entrar “corto “en bonos USA y esperar a que suban las tasas. Parece que la diferencia es que, para los inversionistas, los EEUU tienen tiempo para ajustarse (están todavía en el segundo tiempo del partido), los europeos están agotando la segunda prórroga.
Déjenme que les ilustre el tema. Hoy 5 de septiembre a las 7 pm, la tasa del bono del Tesoro USA a 10 años ha llegado a tocar 1.91%. ¿Saben ustedes cuantos meses ha promediado un nivel menor al 2% en los últimos 130 años? Debajo tienen la respuesta:
TASA DE INTERES DE LOS BONOS DEL TESORO USA A 10

1941-06-01 2.16
1941-05-01 2.12
1941-04-01 2.08
1941-03-01 2.04
1941-02-01 1.99
1941-01-01 1.95
1940-12-01 1.97
1940-11-01 1.99
1940-10-01 2.02
1940-09-01 2.04
1940-08-01 2.06
1940-07-01 2.08

Es decir, cuatro meses, en 130 años, durante la segunda guerra mundial, antes de que EEUU entrara en guerra; es decir, en un momento en que prácticamente los únicos instrumentos de ahorro con un minino de garantías sobre la faz de la tierra eran precisamente los bonos de Uncle Sam.
Doy por descontado que ya estamos o estaríamos pronto en una nueva recesión internacional: tasas tan bajas de los bonos a plazo del Tesoro USA son inconsistentes con una economía en crecimiento. Nueva recesión que llega sin todavía haber recuperado Europa, Japón y los EEUU el nivel de PBI alcanzado al final de la expansión que concluyó en diciembre del 2007. Lo trágico es que ahora apenas queda margen para políticas de estimulo fiscal y monetario y que China, Brasil y otras economías emergentes ya han dado de sí todo lo posible para paliar la situación global y están enfrentando problemas de sobrecalentamiento e inflación.
En definitiva, creo que estamos peor que en 2008 .
Una vez más, la economía peruana aguantará mejor que otras la recesión y las presiones cambiarias y financieras, pero crecerá a un ritmo bastante más lento .La explicación es: (1) que las reservas internacionales respaldan el 100% de los depósitos de la banca; (2) la deuda pública es razonablemente baja; y (3) las exportaciones de oro y plata subirán de valor y amortiguarán por tanto la caída del resto.
Mi pronóstico es que las bolsas mundiales van a caer en picada, no es de descartar que hasta los puntos mínimos registrado en marzo 2009 o incluso más abaje. Y creo que el ajustón se vendría antes de final de año. La BVL aguantará mejor que otras, sobre todo por las mineras de oro y plata, pero caerá como el resto.
Los analistas dicen que las bolsas están baratas. La dicen haciendo uso de los Price ,Earnings ratios (PE) que resultan con sus predicciones de utilidades. Su error ésta precisamente en sus muy optimistas pronósticos de utilidades que no estan en consonancia con la evolución previsible de la economía mundial. Si utilizamos los PE ratios de Shiller ( el precio actual de la bolsa dividido sobre el promedio de las utilidades de los últimos diez años ) , que es mi indicador preferido – las bolsas estas caras en un mercado secular bajista que es en el que todavía estamos .

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Es Noticia, Steven Levitsky analiza objetivamente la posibilidad de modificar la Constitución – 15/08/2011 8:00:41


El politólogo foráneo más reconocido en nuestro país durante la pasada elección comenta aquí la legitimidad de la Constitución de 1993. “Decir que se debe mantenerla no es decir que no puede ser reformada”, indica. Polémico y directo, Steve Levitsky escribe quizás el artículo más educativo sobre este tema de interés nacional: El cambio de Constitución.
Izquierda y reforma constitucional, por Steven Levitsky
No soy fanático de la Constitución de 1993. Sus orígenes son autoritarios. Y no es cierto, como dicen los fujimoristas, que el crecimiento económico actual se debe a la C93. El diseño constitucional tiene poco que ver con el rendimiento económico. Hay crecimiento económico en países con constituciones bastante estatistas. El boom económico en China empezó en los años 80 ,a pesar de que la Constitución prohibía las actividades capitalistas hasta 1993 y no tenía garantías para la propiedad privada hasta 2004. La economía de la India crece a pesar de una Constitución que se declara “socialista”.
Y según la Constitución de Corea del Sur, el Estado debe garantizar una “correcta distribución del ingreso” y “democratizar la economía a través de la armonía entre los agentes económicos”. Más importantes que el diseño constitucional son la fortaleza de las instituciones básicas del Estado (estado de derecho, calidad de la burocracia), las políticas macroeconómicas, y las condiciones internacionales. Las reformas económicas de Fujimori crearon mejores condiciones para el crecimiento, pero el crecimiento nunca dependía de su Constitución.
Pero se debe mantener la Constitución del 93. Y no solo mantenerla. Los progresistas deberían fortalecerla y no buscar deslegitimarla, como hicieron el presidente Humala y sus vicepresidentes el 28 de julio. ¿Por qué?
Primero, el cambio constitucional no es necesario, ni para la democracia ni para la redistribución. El diseño de la C93 no es autoritario. Es cierto que sus orígenes no son democráticos, pero tampoco son los de las constituciones de Chile, Estados Unidos, Japón, México, Taiwán, y muchas otras democracias. Y aunque la C93 tiene elementos neoliberales, no presenta obstáculos serios para un gobierno de centroizquierda. La Constitución norteamericana, que es una de las más liberales del mundo, permitió las políticas estatistas y redistributivas del New Deal de Roosevelt. La Constitución de Suecia, promulgada por una oligarquía conservadora en 1809, no impidió la construcción del Estado de bienestar más grande del mundo cuando los socialistas llegaron al poder.
Segundo, además de no ser necesario, el cambio constitucional genera costos para la democracia. La clave de una Constitución no es su diseño sino su fortaleza. Hay una variedad de constituciones exitosas en el mundo, desde la Constitución minimalista de los Estados Unidos hasta la constitución más substantiva de Brasil. Pero lo que tienen en común todas las constituciones exitosas es la institucionalización. Una Constitución institucionalizada echa raíces en la sociedad. Es percibida por la sociedad como un objeto permanente. Se reforma, pero disolverla o reemplazarla por otra se vuelve casi impensable. El ministro de Justicia, Francisco Eguiguren, ha dicho que ninguna Constitución es eterna. Pero debe ser percibida como eterna.
Una Constitución institucionalizada ,algo que nunca existió en el Perú, es importante porque garantiza unas reglas del juego básicas para todos los actores políticos y económicos. Si las reglas básicas no son estables, ni la democracia ni el desarrollo económico son sostenibles. Segun una investigación de todas las constituciones del mundo, la durabilidad constitucional se asocia claramente con el desarrollo económico y la consolidación democrática.
Todos países ricos y democráticos tienen constituciones estables. Australia, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Israel, Nueva Zelanda, Noruega y Suecia han mantenido una sola Constitución durante toda su historia; Alemania, Austria, Italia, y Japón lo han hecho desde la segunda guerra mundial. En América Latina, Costa Rica no ha cambiado de Constitución en 62 años; Colombia solo cambió de Constitución una vez en el último siglo. Chile solo ha cambiado su Constitución dos veces desde 1833 (170 años). En cambio, Ecuador ha cambiado de Constitución dos veces desde 1997. Ecuador, Bolivia y Venezuela han tenido más que 20 constituciones. Ningún país que cambia su constitución con frecuencia ha mantenido una democracia estable.
La estabilidad constitucional tiene mucha importancia para la izquierda. Según varios estudios, la redistribución socioeconómica y los bajos niveles de desigualdad se asocian fuertemente con la democracia estable. En países como Dinamarca, Finlandia, Holanda, Suecia y Noruega la redistribución fue producto de décadas de lucha por parte de los sindicatos y partidos de izquierda. Pero esas décadas de lucha solo fueron posibles en una democracia constitucional estable. Si la estabilidad constitucional es clave para la democracia, y la democracia genera las mejores oportunidades para la redistribución, ¿no debería la izquierda apoyar la estabilidad constitucional?
¿Cómo se rompe el ciclo de inestabilidad institucional? Un elemento básico es el tiempo. Las nuevas constituciones necesitan varias décadas para echar raíces. Tienen que sobrevivir procesos de crisis y de cambio político y socioeconómico. Cuando las constituciones cambian cada 10 o 15 años (la vida promedio de una Constitución peruana es 15 años), no hay tiempo para la institucionalización. Las constituciones también se fortalecen cuando los actores que se oponían o las rechazaban en el pasado deciden apoyarlas, muchas veces, a cambio de reformas parciales.
Este proceso ocurrió en Costa Rica en los años 50, Chile en el 1988-89, y en Ghana, México, Taiwán, y Turquía en los años 90. Es duro aceptar y legitimar una Constitución impuesta por fuerzas enemigas o autoritarias. Pero puede tener efectos muy positivos en cuanto a la institucionalización.
Decir que se debe mantener la C93 no es decir que no puede ser reformada. Reformar artículos específicos de la Constitución es una práctica normal ,y muchas veces positiva,en cualquier democracia. Proponer una reforma del artículo 60 para modificar el rol subsidiario del Estado, por ejemplo, es perfectamente legítimo. Pero negar la legitimidad de la C93 o pretender acabar con ella es un error. Refuerza el viejo patrón de inestabilidad institucional, que siempre termina debilitando la democracia. Y cuando no hay democracia estable, tarde o temprano la izquierda sufre.
(*) Profesor de Ciencia Política, Universidad de Harvard Cambridge, Massachusetts

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Interesante, CARLOS EDUARDO ZAVALETA – 26/04/2011 15:26:04

“Carlos Eduardo Zavaleta y su esposa en Madrid.

Se fue un Grande, un Gran Maestro, uno de los intelectuales peruanos más queridos: Carlos Eduardo Zavaleta (Caraz, Ancash, 1928). “”Autor de una espléndida producción narrativa que sobresale por su lenguaje terso y pulido, su destreza en el desarrollo de la anécdota, su excelente construcción de los personajes y su perfecto acabado formal”", dicen las reseñas sobre él. Carlos Eduardo Zavaleta es (y seguirá siendo) uno de los principales integrantes de la llamada “”Generación del 50″”, junto con personajes de la talla de Julio Ramón Ribeyro, Enrique Congrains Martín, Luis Loayza, Eleodoro Vargas Vicuña, etc. precursores de la siguiente generación encabezada por Mario Vargas Llosa. Precísamente sobre nuestro Premio Nobel de Literatura es el valioso texto del Maestro Zavaleta que van a leer a continuación. Lo he tomado del blog de mi querida amiga Sonia Luz Carrillo, quien lo presenta así:

“”El narrador peruano Carlos Eduardo Zavaleta, mi querido profesor, ha tenido la gentileza de hacerme llegar el texto de su Discurso de Orden con ocasión de la reciente entrega de la Medalla de honor sanmarquina a Mario Vargas Llosa. Texto valioso, de gran importancia para los estudiosos no solo de la obra de nuestro Premio Nobel sino de toda la brillante generación de narradores que iniciaron su labor en la segunda mitad del siglo XX. Un privilegio que comparto en toda su extensión con ustedes”":

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VARGAS LLOSA DE NUEVO EN SAN MARCOS

Señor Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,

Señores Decanos de las distintas Facultades,

Doctor Mario Vargas Llosa, entrañable amigo de juventud,

Señores y señoras catedráticos,

Señores y señoras

Queridos alumnos y alumnas.

Todos, todos aquí en San Marcos estamos de fiesta. Ha vuelto una vez más al claustro el antiguo alumno, el que fuera profesor auxiliar y bachiller, y luego nuestro Doctor Honoris Causa por excelencia, el profesor selecto e invitado por innumerables universidades, y sobre todo desde su juventud un singularísimo y múltiple escritor, ahora ya reconocido y honrado con las mejores galas culturales que tiene este siglo XXI en el mundo. Está de nuevo y de veras aquí, quien provoca merecidamente nuestro júbilo.

En cuanto él supo oficialmente que había ganado el Premio Nóbel, confesó: “Yo soy el Perú”. ¡Qué doble orgullo para San Marcos, pues él había declarado mucho antes que sólo comprendió y conoció a todo el Perú cuando entró a estudiar en San Marcos ¡Bienvenido sea el antiguo alumno pugnaz y batallador, el ahora maestro y experto en revelar a sus discípulos las entrañas de la ficción, al mismo tiempo que sigue, a través de brillantes ensayos y de su incesante actividad periodística, sigue siendo un gran forjador de opiniones humanísticas, políticas y democráticas en el mundo! Frente a este despliegue de bagaje cultural, educativo y artístico, ahora sólo cabe celebrar que, lo que parecía no existir, la llamada justicia literaria, la esencia más difícil, pues sí, existe, y ha llegado hasta él y asimismo hasta nosotros.

Lo que él ha cumplido es toda una hazaña. Por supuesto que sólo alguno, o ninguno (pues ya estamos casi desapareciendo), de sus colegas en el menester literario, desde el primer momento, había o habría soñado con este increíble desenlace, producido casi en el mismo borde de las cosas. ¡Pero, sí, es verdad, ha sucedido!

Lo que él ha cumplido es, repito, toda una hazaña. Mirando atrás, sí hemos tenido, como otras generaciones, unas líneas de sombra (frase descriptiva y feliz del gran novelista Joseph Conrad), y otras líneas felizmente de luz y esperanza. Creo que el mundo que veíamos opaco en nuestra juventud cambió para el Perú, y de algún modo para todos los países, cuando, en 1945, acabó la segunda guerra mundial (y que ojalá ésa haya sido la última en existir, pues creo que la humanidad entera ya no permitiría otra). Sí, en ese 1945, para nuestra suerte, coincidió esa luz de esperanza cuando al fin se unió el destino del Perú con el destino histórico del mundo, y eso trajo consigo, desde abril y mayo en adelante, la victoria asimismo interna de la liberación, el humanismo, y así creíamos que nos salvaríamos del último déspota del país. ¡Qué coincidencia tan enorme, tan providencial! Estuvimos casi felices desde el año previo, cuando sucedió la liberación de París y la festejamos con una manifestación de colegiales y estudiantes hacia el local de la Alianza Francesa, en la esquina de Wilson con Uruguay; y más todavía, a partir de abril y mayo del 45, cuando la rendición incondicional de Alemania, y cuando hubo un inmenso retroceso, la terrible noticia de las pruebas y del lanzamiento real de la bomba atómica, y por fin las elecciones libres en el Perú y cuando nos dijimos, el 28 de julio, que ya éramos otra clase de país…

Pero nos atropellamos a nosotros mismos, la primavera peruana sólo duró tres años, y de vuelta caímos en una insensata lucha intestina entre victoriosos (algo horrendo, y a veces muy peruano), y desde entonces se nos reabrió una larga línea de sombra que, con un pequeño intervalo, quizá solamente acabó en 1980.

De esa época de extrañas alternancias entre una solitaria línea de esperanza, en medio de las sombras, de ahí nació nuestra generación literaria. Los poetas formaban ya un grupo desde 1944; los narradores lo hicimos desde 1946 y 1948 en adelante, publicando más de una veintena de libros de cuentos y menos de esa cantidad en novelas (varias de ellas novelas cortas), y pudimos asimismo publicar revistas propias y pusimos de moda las presentaciones y lecturas de textos inéditos en público. De esa gran actividad surgió, vivaz y pujante, la formación juvenil de Vargas Llosa, quien, de pronto, hacia 1955, tenía ya dos columnas periodísticas, donde entrevistaba a todo aquel que hubiese publicado un libro de cuentos o una novela, y una de esas columnas aparecía en “El Dominical”; de El Comercio, y otra, sobre pensadores e intelectuales, en Cultura Peruana, la revista de La Crónica.

(Ahora, entre paréntesis, diré lo que faltaba, había que subrayar también otra fecha importantísima en esta evolución. En 1951, en medio de la dictadura, San Marcos, y específicamente nuestro maestro el historiador Raúl Porras Barrenechea, convocaron al Primer Congreso Internacional de Peruanistas, y ésa fue otra línea de luz y esperanza. Jamás antes habíamos visto en nuestros claustros a tantos escritores y sabios, y filósofos de todo el mundo, dialogando con nuestros maestros habituales. No olvido, por ejemplo, a Alberto Wagner de Reyna, filósofo y diplomático, presentando sus propias traducciones de Heidegger, ni tampoco la firmeza del grupo francés dedicado al filósofo Bergson, o la consolidación de vínculos científicos del Perú con Alemania, o el rico tema de los viajeros ingleses y norteamericanos al Perú, iniciado por Estuardo Núñez, o las discretas sutilezas que separaban a intelectuales ingleses, italianos o eslavos. En fin, recordamos asimismo las exquisitas polémicas entre Aurelio Miró Quesada y Raúl Porras, sin duda sobre el Inca Garcilaso, o entre el antropólogo francés Paul Rivet y el mismo anfitrión peruano). Aquí cierro el paréntesis.

Hacia 1956 aparece el primer cuento de Vargas Llosa. Pero cuando él tuvo ya listo su primer libro de cuentos e incluso cuando ganó con él un premio literario internacional, en 1959, supo pensar fríamente en si le convenía o no ese género narrativo, y luego optó sabiamente por no practicarlo más, y eligió la novela maciza y nos adelantó a todos en el nuevo género. Sí, escogió un género que nosotros no podíamos cultivar aquí, pues carecíamos de editoriales de verdad, y él lo decidió así en sus viajes de becario a París y Madrid, y cuando, ya sin beca alguna, se sobrepuso a todas las dificultades, siguió escribiendo incluso cuando tuvo problemas de publicar La ciudad y los perros por la censura española. Así, casi lanzado al vacío, así se expuso y tuvo una admirable suerte que él mismo reconoce hasta hoy. Pero no sólo suerte, sino enormes merecimientos indudables, valor y coraje, que deben servir de ejemplo a todos nosotros, alumnos y profesores.

Lo ganó, pues, la novela larga, ese arma poderosa y formidable, ese género maternal por excelencia, que lo engloba todo en su seno, todo cae bien en ella, la historia, la sociología, la psicología, la filosofía, la epopeya moderna, incluso la poesía, he ahí un género que es la sabiduría selecta y continua para librar o sólo entretener al hombre en sus viejísimas sombras.

Yo recuerdo esa entrevista que con él hicimos para su columna de narradores, de “El Comercio”, en 1955. Puesto que teníamos ya en la cabeza a Dostoievski y a Tolstoi, hablamos de los otros escritores en boga, de James Joyce y el Ulises, de T.S. Eliot y de Ezra Pound (a quienes habíamos empezado a traducir en Lima), y asimismo, del inevitable William Faulkner, sobre quien yo preparaba dos tesis universitarias, y también de John Dos Passos, el de los contrapuntos estilísticos y contraste de personajes, dentro de una gran ciudad, como Nueva York, por ejemplo. Y claro que sí, también de los notables existencialistas franceses y de los últimos autores italianos. Estábamos encandilados por todos ellos. Pero nuestro diálogo brotaba desde Lima, en Lima, en nuestra ciudad que nos parecía pequeña y opresiva, aunque sin duda empezábamos ya a entender con qué clase de monstruos nos habíamos metido.

Sí, en ese grupo de eminentes escritores del mundo estaban los mejores ejemplos a seguir por los jóvenes. Vargas Llosa los admiraría siempre como maestros, pero pronto elegiría un camino propio, libre, vecino del otro, pero distinto, el camino de la experimentación estilística y del contrapunto de personajes y psicologías, exponiéndolos en espacios sucesivos que le permitirían ofrecer la vida pujante y juvenil, las carencias y peculiaridades de nuestra cultura latinoamericana.

¡Vaya admirable camino el suyo, que en sólo seis años, de 1963 a 1969, le llevó desde La ciudad y los perros, desde el círculo de una institución cerrada en una sociedad informe, que cae fácilmente en el caos, y que vuelve a ser “ordenada” a voluntad por el transgresor de turno; desde ese modelo de opresiones, abusos y rebeldías aun juveniles, hasta La casa verde, en que todo el supuesto vacío amazónico de nuestro inmenso mapa, se puebla al fin de pensamientos, monólogos, descripciones y diálogos, que ofrecen modelos extraños de vida, historias y aun leyendas que acompañan al hombre en esa inmensa soledad. Y así también el autor viajó desde el delicioso invento estilístico de Loscachorros (1967), en que él crea un “narrador plural”, crea la voz conjunta de un barrio limeño que cuenta la historia de Cuéllar, y nos reordena la oración castellana con sujetos, verbos y predicados cambiantes para deleite, gozo y faena del nuevo lector cómplice. Y no sólo eso, sino que avanzó hacia Conversación en la catedral, (1969) (¿Cómo olvidar el famoso título de Asesinato en la catedral, de Eliot?), y aquí Vargas Llosa crea el gran modelo de contrapuntos y voces, de posiciones vitales, éticas y aun políticas, donde también el hombre común y el joven aspirante son los mejores trasmisores de la historia.

Sólo hemos llegado a 1969, a esas primeras cumbres de su creación, y ya debemos reconocer que es imposible, en una sesión, remontar siquiera los inicios de su obra, que, sin embargo, en sí mismos, constituyen la culminación de su gran primer ciclo, el que se cierra con La guerra del fin del mundo (1982), novela ya clásica y que mereció en Lima una mayúscula presentación en el Hotel Bolívar, nada menos que con dos oradores famosos, uno de ellos un Presidente de la talla de Fernando Belaúnde, y otro un líder político, pero culto, repito, político, pero culto, como Luis Alberto Sánchez, quien fue por tres veces Rector de S.M. Y así, en esa vasta novela, Vargas Llosa nos ofrece otra espléndida virtud, la de armar estructuras literarias que ofrecen complejos temas que, o bien son peruanísimos desdeel comienzo, o bien lo son en su esencia, desarrollo o conclusión. Aquí, estructura y tema son un ejemplo de que alguna inmensa veta faltaba por explorar, la del gigantesco Brasil y su huraña vecindad con el Perú. He aquí una ficción que el lector coloca junto a otra ficción preexistente, de un famoso autor brasileño. Bella costumbre ésta de enlazar ficciones, como las enlazaban los grandes poetas isabelinos Ben Jonson, Christopher Marlowe o William Shakespeare, quienes solían ampliar y repetir temas y personajes cambiantes, o como hizo el propio Cervantes con el Quijote, donde la ficción se redobla, duplica o triplica en un admirable juego de espejos.

Siguiendo esta misma veta, de vínculos peruanistas, surgen por ejemplo notables personajes reales e históricos, como la ensayista Flora Tristán y el pintor Paul Gauguin (dos agudas mentes del siglo XIX), quienes viven, viajan o recuerdan nuestro país, y extraen aquí conclusiones válidas para el pensamiento o el arte mundial. Así lo vemos en El paraíso en la otra esquina.

En otro riquísimo género, el de ensayos, Vargas Llosa confirma su calidad de lector, crítico y novelista practicante, y nos da no sólo juicios perdurables sobre gran parte de las novelas modernas del siglo XX, sin olvidar la producción latinoamericana, sino también confirma su calidad de maestro, erudito y analista de la propia ficción, en sus admirables Cartas a un novelista (1997), destinadas a nuestros alumnos y maestros universitarios, en la vastedad de la lengua española.

Labor semejante cumplirá al llevar el tema político de la dictadura y del abuso de derechos humanos más allá de nuestras fronteras. Eso lo vemos bien en La fiesta del chivo (2000), pues la dictadura es un tema vivo y ambulante, latinoamericano y peruano, y aun mundial, y nace justamente en las primeras novelas de nuestro autor.

Y ahora, con la última novela, El sueño del celta (2010), en medio de las atrocidades del Congo (por obra de la cultísima Europa), Vargas Llosa ha hallado asimismo el enlace con el Perú, el vínculo humano y artístico indudable, y así vemos los durísimos cuadros de la corrupción en nuestra Amazonía, pues el héroe Roger Casement, reaparece aquí, investigando y señalando culpables en esa extrañísima mezcla de hombres y esclavos, viviendo en un increíble infierno medieval. O sea que algunas lacras de la Edad Media nos llegaron aquí hasta bien entrado el siglo XX.

En fin, de todo lo dicho rápidamente sobre sus inicios, y sobre otras épocas de su obra, uno podría suponer que solo hemos tratado de un escritor múltiple, de un intelectual, de un pensador a quien incluso le interesa moldear las sociedades, empezando por la latinoamericana. Pero no le pongamos ningún molde dramático, serio, adusto, ni menos trágico; él nos ha dado pruebas de su enorme versatilidad, inclusive crea argumentos satíricos, burlones y aun cómicos (recordemos Pantaleón y las visitadoras (1973) y La tía Julia y el escribidor (1977)), de los cuales sale bien librado, o de esa confrontación de valores clásicos y aun de la tragedia griega versus el mundo andino (recordad Lituma en los Andes) (1993). Estamos, más bien, ante un pensador que es al mismo tiempo un experimentador de estructuras, estilos, ideas, una increíble mezcla de actitudes como las de por ejemplo, en su tiempo, David Herbert Lawrence, Aldous Huxley y André Malraux juntos, imagínense qué riqueza y al mismo tiempo qué complejidad. Creo que por los años 30s y 40s se hablaba de autores lógicos frente a los autores mágicos. En fin, no me atreveré a calificar a un maestro de maestros, cuya obra sigue por suerte vigente y poderosa.

Además, desde su vasta tesis doctoral sobre García Márquez y sus plausibles ensayos sobre Flaubert, Víctor Hugo, Arguedas y Onetti, Vargas Llosa va en camino de construir toda una biblioteca crítica sobre grandes maestros novelísticos del mundo. ¿Qué otro se ha propuesto una meta así?

Voy a concluir. Mil perdones por esta apretadísima y peligrosa síntesis, debido en verdad a mi mala salud y a mi poca resistencia, y sólo debo añadir que la novela El sueño del celta, que quizá haya sido el trigger, el detonante para borrar las últimas y curiosas dudas de la Academia Sueca, es en verdad no sólo una gran novela de ideas y aventuras, digo, de hechos y huesos fidedignos, como diría Vallejo, sino que es también un espléndido homenaje literario a toda Irlanda, a Irlanda del Norte, que por fin goza de alguna paz, ahora mismo, pero de verdad, goza de paz luego de siglos de su histórica e increíble lucha con Gran Bretaña, y es también un homenaje a la otra, a la República de Irlanda, libre ya por fin desde 1921.

Pienso, repito, que ojalá esta novela se juzgue asimismo como un vasto homenaje literario y libertario a toda Irlanda, tierra de grandes escritores de la talla de George Bernard Shaw, William Butler Yeats, Oscar Wilde, James Joyce, Samuel Becket y John Millington Synge. Así, con esta última novela, se entenderá mejor que un libro puede ser también un ariete de la libertad, de la civilización, de la esperanzada comprensión humana, que, ojalá fuese posible, reinara alguna vez en todo el orbe.

Carlos Eduardo Zavaleta

Lima, 2011

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