La estabilidad política y Ex Presidente Alan García
Es Noticia, Perú: ¿Por qué podría ganar Ollanta Humala? – 25/04/2011 18:41:40
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Culminó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en el Perú, con un resultado sorprendente para el establishment. Perdieron los candidatos del modelo económico en curso.
Por: Roberto Pizarro (*)
¿Curioso, no? Lo es, ya que la economía peruana viene creciendo vigorosamente en los últimos años: 7% promedio en la última década y en 2010 casi llegó al 9%, triplicándose el PIB entre 2000 y 2010. El pueblo peruano rechazó las desigualdades y dejó en evidencia que el desarrollo está lejos del puro crecimiento económico.
Los dos presidentes de este notable periodo expansivo han sido categóricamente derrotados. Alejandro Toledo en cuarto lugar y Alan García ni siquiera se atrevió a promover un candidato de su partido y, al final, apoyó a Pedro Pablo Kuczynski, el más declarado neoliberal, también derrotado.
La renuncia del APRA a su propia historia, a sus convicciones socialdemócratas, se convirtió en un suicidio político. Al igual que los socialistas chilenos, han recibido el repudio de los sectores populares.
Alan García continuó con entusiasmo la política de crecimiento y dejó de lado la distribución. No revisó los errores de su vecino chileno. Simplemente copió. Al final de cuentas en ambos “milagros” los beneficios del crecimiento se han acumulado en una minoría.
En cambio, la mayoría observa con desencanto que los frutos del trabajo rinden escasamente, mientras la educación y salud se muestran inservibles para los pobres y costosas para los sectores medios.
Igual que Chile en los años 90, el Perú es el país que más crece en América Latina. La macroeconomía anda bien. Revela un reducido déficit fiscal, elevadas reservas internacionales, inflación baja y aumento de las inversiones.
Pero, el crecimiento se basa en la exportación de materias primas, con escasa diversificación, salarios congelados, empleo precarizado y 60% de los trabajadores en la informalidad.
El último informe de Oxfam (Informe anual sobre pobreza, desigualdad y desarrollo 2008-2009) destaca que el crecimiento económico no ha beneficiado a las poblaciones excluidas del país, mientras las desigualdades sociales persisten.
Si los gobiernos quisieran eliminar la pobreza sólo con el crecimiento económico (por la vía del derrame) se necesitarían más de 80 años de aumento del PIB, por encima de los 5 puntos, para alcanzar tal propósito.
Al mismo tiempo, se informa que las empresas que operaron en los últimos años en el país lograron utilidades superiores a las de las 500 empresas más rentables del planeta, mientras los sueldos cayeron en tres puntos porcentuales en esta época de bonanza.
A mayor abundamiento, Michael Porter, gurú de los negocios, en una conferencia ante el empresariado peruano, manifestó una opinión muy crítica respecto del modelo económico peruano.
Destacó que su patrón productivo, concentrado en recursos naturales, no era capaz de generar suficiente empleo y que las desigualdades y la baja productividad eran en extremo preocupantes (diario La República, 27-12-2010).
Agregó que la reducida inversión en ciencia y tecnología (0,2% del PIB) y los bajos niveles de educación colocaban en cuestión la competitividad y frenaban el desarrollo.
En definitiva, las buenas cuentas macroeconómicas resultan insuficientes, porque no dan sostenibilidad al crecimiento a mediano plazo y no garantizan el desarrollo. Adicionalmente, el crecimiento sin distribución genera tensiones sociales e inestabilidad política.
Los resultados de las elecciones revelan el profundo malestar de la sociedad peruana. En particular, la insatisfacción de los desamparados con un modelo económico que se muestra generoso con los que tienen más y avaro con los humildes. Se ha atrevido a reconocerlo el propio Toledo al término de la primera vuelta.
“Esta elección es un llamado de atención del país, principalmente a sus fuerzas políticas y económicas. El modelo de crecimiento económico no llega a la mayoría de peruanos y nuestros compatriotas han expresado ese descontento en las urnas”. Y ese descontento se ha personalizado en Humala y Keiko Fujimori.
Ollanta Humala repite en Perú, casi con calco, lo que viene sucediendo en la región en la última década. La emergencia de un nuevo liderazgo que ha reemplazado a la clase política tradicional.
Ese liderazgo se ha propuesto la construcción de un proyecto alternativo al neoliberalismo y apunta a reducir las desigualdades, fortaleciendo el Estado aunque sin modificar la economía de mercado. Con la excepción de Chile, Colombia y el Perú, la región ha avanzado en esa dirección, con éxitos y fracasos, debilidades y fortalezas. Esa es la realidad ineludible. Ahora le corresponde al Perú.
Es cierto que existen dudas sobre Humala. Sin embargo, no son tan distintas a las que provocó Lula, Mujica, Correa o Evo, en un primer momento. Pero el mismo candidato ha hecho esfuerzos para mostrarse cercano al líder brasileño antes que a Chávez.
Ha moderado incluso su discurso nacionalista y antichileno. Por lo demás, se verá obligado a negociaciones políticas con variados sectores antes de la segunda vuelta, y posteriormente si alcanza la presidencia, ya que el Parlamento no lo favorece.
Por su parte, Keiko Fujimori difícilmente podrá hacer olvidar al gobierno de su padre. Ello representa un peso difícil de sobrellevar. Derechos humanos avasallados, corrupción rampante. Lo ha dicho categóricamente Vargas Llosa en Chile: “sería deshonroso que los peruanos reivindicaran una de las dictaduras más atroces que hemos tenido, cuyos responsables están además en las cárceles cumpliendo condenas de 25 años, empezando por el propio (Alberto) Fujimori” (El Mostrador, 12-04-11).
Todo indica que el camino se encuentra abierto para el éxito de Humala en la segunda vuelta. Tendrá que hacer un esfuerzo para lograr consensos con el mundo político y económico, pero sin renunciar a las demandas populares que representa y que lo han colocado en el centro de la vida política peruana. El triunfo de Humala es altamente probable.
(*)Economista de la Universidad de Chile, con estudios de posgrado en la Universidad de Sussex (Reino Unido). Investigador Grupo Nueva Economia, fue decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, ministro de Planificación y rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (Chile).
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Es Noticia, Impacto: “El pueblo quiere seguir avanzando” – 17/04/2011 21:22:00
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Afirma alan García
El presidente Alan García aclaró ayer al líder de Gana Perú, Ollanta Humala, que su gobierno no toma partido por un candidato, sino por el pueblo peruano que quiere “”avanzar sin sobresaltos ni inestabilidad política y económica”".
“”Tenemos que seguir avanzando y llamo a todos a impulsar que sigamos avanzando. Yo no tomo partido por ningún candidato, yo tomo partido por la inmensa mayoría del Perú que quiere seguir avanzando”", indicó.
Tales declaraciones fueron en respuesta a las vertidas por Humala, quien en la víspera aseguró que Keiko Fujimori es la candidata del mandatario.
Por otro lado, García demandó continuar con el actual modelo económico que “”puede molestar”" a algunos en un momento, pero al final entienden que ese es el “”ritmo y objetivo”".
“”Tenemos que continuar por esa vía moderna, con la llegada de inversiones; estoy convencido que ustedes entienden mis palabras y que la inmensa mayoría del pueblo, aunque a veces se moleste, entiende que este es el ritmo y el objetivo”", manifestó.
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Interesante, Un buen pretexto para regresar – 23/03/2011 19:49:13
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Artículo originalmente publicado en DEBATE N°114, noviembre-diciembre 2001
Entrevista a Roberto Dañino por Claudia Vivanco y David Rivera
Me han dado un buen pretexto para regresar
Tras vivir los últimos 12 años en Washington, donde como abogado fue muy exitoso, Roberto Dañino volvió al Perú para presidir el primer Consejo de Ministros del gobierno de Alejandro Toledo y para asumir el desafío de “gerenciar” el país en plena transición democrática. Llegó siendo un desconocido para la mayoría, pero en tres meses ha logrado hacer conocido su esfuerzo para darle cohesión a un gabinete de todas las sangres, lograr el respaldo de un Congreso complejo y embarcar a los principales líderes de la oposición en el proceso de concertación que promueve el Ejecutivo. Buen humor, “muñeca” y buena fe marcan su estilo.
¿Cómo evalúa estos primeros 100 días del gobierno?
Muy positivamente: hemos empezado el proceso de consolidación democrática, con un programa de gobierno que fue aprobado por unanimidad en el Congreso, por primera vez en la historia de la República, y tenemos un equipo de gobierno plural con gente muy competente y unida por un mismo objetivo. También hemos iniciado el proceso de concertación para un Acuerdo Nacional que es importantísimo para darle estabilidad y gobernabilidad al país, pero sobre todo para establecer políticas de Estado, las cuales se mantendrán a pesar de los cambios de gobierno.
En estos primeros 100 días hemos sentado las bases de la reactivación económica y de una nueva política social que ha sido revalorada y puesta al mismo nivel que la política económica. La comunidad internacional ha considerado que contamos con un proyecto de gobierno coherente e innovador, como lo confirma el extraordinario financiamiento obtenido en la mesa de donantes para nuestras políticas sociales y el acuerdo que vamos a suscribir en los próximos días con el FMI sobre nuestra política económica.
Paralelamente hemos iniciado un riguroso proceso de privatización, anunciando 65 transferencias para los próximos 12 meses, además de los programas de apoyo al trabajo de corto plazo: A Trabajar, Mivivienda y el de Caminos Rurales, que es un programa que no sólo generará empleo en todo el país, sino también infraestructura productiva permanente. Por otro lado, hemos empezado los procesos de reestructuración tributaria para reducir las cargas laborales y arancelarias de modo que las políticas económicas y sectoriales promuevan la inversión privada, que ,a la larga, es lo que va a generar empleo sostenido.
¿Qué pudo ser mejor?
Mucho. Nos encontramos con un Estado devastado financiera e institucionalmente; la situación es mucho más complicada de lo que esperábamos. Yo estuve en el Gobierno hace 20 años y a pesar de que la situación a comienzos de los ochenta era difícil, hoy encuentro un Estado mucho más frágil, con una problemática mucho más compleja. Remontar esta situación requerirá de un esfuerzo enorme; hay que reclutar a un equipo comprometido y con vocación de servicio público. Lo más difícil es reconstruir las instituciones y crear un Estado al servicio de las personas, pues implica un cambio cultural dentro del propio aparato estatal. Tenemos que crear un Estado al servicio de las personas, más moderno, más eficiente y más descentralizado.
¿Qué cree que se hizo mal? Algunos hablan de la falta de coordinación al interior del Ejecutivo.
Hubiera sido ideal una mayor coordinación y también una mejor política de comunicación. Con respecto a las discrepancias, yo creo que existen puntos de vista diversos en todas partes, en las familias, en las empresas. ¿Por qué no podría haberlas en el Gobierno? Es parte del proceso de ensamblaje de un equipo humano. Creo que en estos tres meses se ha logrado una buena coordinación y el equipo ministerial trabaja integrado y eficazmente.
¿Diría que se cometió algún error verdaderamente grave en estos tres meses?
Ha habido muchos errores pequeños de ajuste o de matiz, pero no creo que hayamos cometido ,todavía, un gran error. Quizás lo más grave ha sido no dedicarle más tiempo a la política de comunicación, pero tuvimos que invertirlo en reconstruir el Estado a partir de la devastación en que lo encontramos, en afinar el programa de gobierno, en reclutar gente, en definir los perfiles de proyectos, en conseguir financiamiento. Reconozco que hubiera sido muy positivo informar sobre lo que estábamos haciendo, sobre los sistemas de seguimiento de metas que estamos instaurando (a 30, 90 y 180 días, y a 1 y 5 años, por ejemplo), pero el día tiene 24 horas y no nos alcanza.
¿La percepción de que no hubo un plan de gobierno estructurado cuando se asumió el poder es también parte de un problema de comunicación?
El partido de gobierno tiene un programa que está a disposición del público. Sin embargo, ese plan ha tenido que ser adecuado a la realidad que encontramos y a las recomendaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Hay que recordar que el 80 por ciento del gabinete está integrado por gente que no pertenece a Perú Posible (PP) y que tiene aportes y sugerencias. Además, hay que tener presente que encontramos una realidad fiscal mucho peor que la anticipada, por lo que hubo que reformular el programa de gobierno. Éste ya está en blanco y negro, fue presentado al Congreso el 23 de agosto y aprobado por unanimidad. El objetivo fundamental de este plan de gobierno es la lucha contra la pobreza a través de tres líneas maestras: creación de empleo productivo, acceso pleno a la educación y a la salud, y creación de un Estado al servicio de la población. ¿Y qué hay con los grandes temas, como descentralización o reforma del Estado?Hace seis años se abandonó la reforma del Estado, pero la hemos retomado, y en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) estamos forjando y formando un equipo para modernizar la gestión pública. La descentralización es un componente fundamental de este proceso; un Estado descentralizado ofrece mucho más transparencia en el manejo gubernamental al dar mayor acceso a la información y, a la vez, permitir opinar sobre la gestión. El objetivo es tener un gobierno eficiente y moderno donde no se dupliquen las funciones. Lo que hemos hecho hasta ahora es sentar las bases para el proceso: reclutar a quienes van a liderarlo y conseguir el financiamiento de los organismos multilaterales para la reforma institucional.
Flamante gerente general
Usted ha declarado que se está redefiniendo la función del primer ministro. ¿En qué consiste?
El Presidente quería que el premier fuera una especie de gerente general del Estado, a cargo de la dirección de la gestión del gabinete, para que él pudiera dedicarse a dirigir la política de ese Estado. Así que estamos creando algo que no existía: la función de un primer ministro coordinador de las políticas al interior del Gobierno Central, con el Congreso y con el resto de la sociedad civil. Aspiro a que cuando deje este cargo, el rol del premier haya quedado claramente definido como quien ejerce la función de construir consensos al interior y exterior del Gobierno.
¿No cree que el hecho de que usted sea el gerente general y Alejandro Toledo, una especie de presidente del directorio, ha colaborado a que el Presidente sea percibido como alguien que no lidera la gestión del Gobierno?
¡Para nada! Creo que si vamos a usar el símil de una empresa, Toledo sería más bien un presidente de directorio que a la vez es presidente ejecutivo. Él despacha con todos y cada uno de los ministros.
¿Y a qué hora suelen despachar con el Presidente?
Las reuniones de despacho son normalmente a partir de las 4 de la tarde ,aunque puede variar, entre lunes y miércoles.
Se lo preguntamos porque se tiene la idea de que el Presidente, si no se levanta a mediodía, por lo menos empieza su agenda de trabajo tarde.
Eso es absolutamente falso. Se ha tejido una leyenda urbana muy injusta alrededor de eso, pero el Presidente me llama muchas veces a las 7 de la mañana y despacha en su casa desde temprano. Lo que pasa es que Toledo tiene que luchar contra la imagen que Fujimori y Montesinos le inventaron para liquidarlo; si bien hoy sabemos que es una campaña absolutamente falsa, deliberada y perversa, todavía hay quienes la creen. Por ejemplo, una periodista me contó uno de los rumores que circula por Lima y esa misma noche fui al restaurante donde supuestamente había sucedido algo; le pregunté a la propietaria del restaurante al respecto y me dio una versión 180 grados distinta a la que se había echado a correr. Lo importante es que cada uno tiene su propia modalidad de trabajo y hay que respetarlas. Manuel Ulloa, por ejemplo, con quien yo también trabajé, tenía su propio horario y era sumamente inusual pero tremendamente productivo. En el caso de Toledo, él despacha todos los días y trabaja intensamente. Con el tiempo la gente se dará cuenta de la intensidad de su actividad.
¿Son muy distintos sus ex jefes del actual?
Yo trabajé con Manuel Ulloa cuando era primer ministro, y también con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias. Mi primera experiencia de trabajo fue con Richard Musgrave, candidato al Premio Nobel de Economía. He trabajado con Mario Vargas Llosa, aunque más en una relación de colaboración que de dependencia, y ahora con Alejandro Toledo. Todos son absolutamente distintos en su manera de trabajar, pero, a la vez, brillantes y con gran éxito.
De vuelta al barrio
¿Ha cambiado mucho el Estado desde que trabajó con Manuel Ulloa?
Debo decir que el Estado ha mejorado en algunos aspectos: se ha retraído de la actividad productiva, lo cual me parece bueno; ha hecho ciertos esfuerzos por descentralizarse; por dar autonomía a sus organismos, como en el caso de los reguladores; y ha emprendido una serie de reformas estructurales importantes. Sin embargo, ha perdido a la gente que entraba al Estado para quedarse, para hacer una carrera de servicio público. Mi padre, por ejemplo, fue funcionario público durante 30 años y, como él, mucha gente de su generación entró al Estado para servir y quedarse, para hacer una tarea de servicio público que era honorable y adecuadamente remunerada. Hoy, ese concepto de carrera administrativa se ha perdido: los funcionarios vienen y se van, es una especie de síndrome de los yuppies.
¿Y cómo ha encontrado a la sociedad peruana después de 20 años?
Es una sociedad mucho más dividida; empobrecida en términos económicos y éticos. Estos 10 años no han pasado por gusto, creo que tenemos la tarea de reconstruir la fibra ética del país, pues los valores y la estructura moral de las personas y de las empresas se volvió muy laxa en la última década. Además, hay una enorme pobreza económica: más de la mitad de los peruanos es pobre y los indicadores sociales son espantosos. El país ciertamente ha sufrido mucho.
¿Cómo le sirve su experiencia de negociador en Washington para la tarea que desempeña en la PCM?
Para sobrevivir en Washington, que es donde he estado durante los últimos 12 años, hay que tener ética en el trabajo, eficiencia, metodología, conciencia y planificación de resultados y capacidad de reacción ante imprevistos. En ese sentido, puedo decir que mis años en Washington me han hecho una persona más eficiente.
Curiosamente, cuando volví al Perú en julio algunos pensaban que ese tiempo en el exterior sería un problema para actuar adecuadamente en este contexto, pero luego de tres meses puedo decir que uno de mis principales activos es haber estado fuera del país durante los últimos años: no me han contaminado tanto las pasiones ni los rencores. Yo no había sido consciente de esa ventaja, pero ha terminado siendo muy útil para establecer puentes de diálogo e iniciar el esfuerzo por la concertación nacional. Debo reconocer que Washington ha servido para pulir mi capacidad de negociación.
Y desde esa menor contaminación, ¿cómo ve los 10 años del gobierno de Alberto Fujimori?
Obviamente ha habido cosas positivas: pacificación, estabilidad ycrecimiento económico, incremento de las reservas internacionales, privatización. Toda experiencia humana debe tener aspectos rescatables y la década de Fujimori también los tiene. Lamentablemente, hubo excesos enormes. Nunca en la historia del Perú ha habido un gobierno tan corrupto como el de Fujimori; contaminó la ética de todas las instituciones, ni el fútbol se salvó. Y el Estado quedó profundamente destruido. En lugar de avanzar hacia las reformas de segunda generación y el fortalecimiento de las instituciones, que era el reto de la región, retrocedimos para crear un régimen autocrático.
¿Y por qué cree que el Gobierno estadounidense fue tan condescendiente con Fujimori?
Es imposible saber las intenciones de Estados Unidos, probablemente hubo una combinación de factores. Quizás se concentraron en los aspectos positivos, como la lucha contra el terrorismo y contra las drogas, la modernidad, y no quisieron ver o no llegaron a ver a tiempo lo que estaba debajo de eso: esta situación tan tremendamente corrupta y antidemocrática.
Concertar o morir
¿Todas las fuerzas políticas son conscientes de la importancia de la concertación?
Creo que todos reconocen la importancia de forjar políticas de Estado, de formular una visión compartida del país que queremos en el largo plazo, de establecer ciertos temas para una agenda común. Todos queremos que el país salga adelante y eso implica crear cierta estabilidad hoy para que el proceso de transición democrática se consolide en el futuro. La democracia no es un interruptor que se prende y apaga cada vez que hay elecciones. Lo que ha marcado el último proceso electoral, más bien, es el inicio de la reconstrucción del sistema democrático, de las instituciones del Estado, de nuestras actitudes como personas, y todos debemos colaborar para que así sea. Yo creo que todos los partidos políticos tienen interés en que el proceso funcione y que la sociedad se estabilice, que las instituciones se reconstruyan, que se mejore la calidad de la educación y de la salud, que se genere trabajo, y que haya partidos políticos fuertes y sindicatos sólidos. Hacia eso nos encaminamos.
¿Es complicada la relación con Alan García y con Lourdes Flores? ¿Cree que hay cierto cálculo político en su aceptación de la concertación?
Hasta ahora han sido relaciones fáciles porque yo las emprendo de buena fe, con un ánimo absolutamente constructivo y sin ninguna otra agenda que darle estabilidad y gobernabilidad al proceso de transición democrática. Yo creo que ellos tienen una vocación por el Perú y quieren que esto funcione; no creo que sea mero cálculo político. Aun si lo hubiera, cualquier persona en su sano juicio quiere que la transición democrática se consolide, que la reactivación económica tenga éxito; nadie quiere inestabilidad política ni económica. Creo que haber tocado fondo ha sido una ventaja porque los líderes políticos tienen una actitud más desprendida y más constructiva frente al país.
¿El presidente Toledo está tan convencido como usted de darle tanta importancia a estos líderes?
Creo que en lo intelectual, Toledo siempre ha estado convencido de la concertación, si no, miren el gabinete que formó. Es una persona que busca crear consensos, de eso no tengo la menor duda. No obstante, después de las tensiones y las magulladuras naturales de todo proceso político, en particular de uno tan largo como la campaña electoral pasada, es probable que en lo emocional, inconsciente, algunos recuerdos no tan gratos estén a flor de piel. Pero eso se va con el tiempo y más aún en una persona que piensa en el bien del país, que muestra verdadera vocación por la concertación.
Relaciones legislativas
¿Cómo ve al Congreso?
Tenemos que reconocer que éste es un Congreso nuevo en muchos sentidos: más de dos tercios de sus integrantes asumen la función por primera vez y el 75 por ciento viene de provincias, lo cual es muy positivo pues es más representativo. Pero ello supone un proceso de adaptación, como en el gabinete. Los congresistas tienen que conocerse entre sí, aprender las tareas que les tocará desempeñar y empezar a ver las cosas ya no sólo desde la perspectiva de la comunidad a la que representan, sino desde una perspectiva nacional; es un proceso de evolución y maduración. Por otro lado, la mesa multipartidaria es una muestra de la capacidad de concertación del Congreso.
Ahora, tras 10 años de corrupción sin precedentes la tarea fiscalizadora es enorme, pero se suscita una tensión entre no avalar la corrupción ni la impunidad y la necesidad de crear la estabilidad jurídica y política para que nuestra economía crezca. Y es que sin estabilidad no hay inversión; sin inversión no hay crecimiento del producto bruto; sin crecimiento económico no hay generación de empleo. Yo aspiro a que esta vorágine fiscalizadora encuentre su lugar y la tarea de gobierno, el suyo.
¿Y cómo enfrentar la desarticulación de PP en el Congreso?
PP es un partido joven, pues muchos de sus integrantes no han tenido una experiencia previa o extensa en el Legislativo y, además, recién empiezan a conocerse entre sí. En lo que a nosotros respecta, en el Ejecutivo, tratamos de ser proactivos en el proceso, por eso tuvimos la reunión en El Pueblo, para conocernos mejor, para identificar temas puntuales, para compatibilizar agendas. Ya hay coordinadores parlamentarios de cada ministerio y del partido para trabajar con los ministros; hemos establecido una agenda de trabajo una vez al mes en la PCM, con los congresistas de PP y del Frente Independiente Moralizador; y realizaremos seminarios y mesas redondas para analizar temas de interés común. Pero la tarea de establecer puentes con el Congreso y de informar a sus integrantes también debe ser asumida por los empresarios y por el sector académico.
Echando raíces
¿La función ministerial desgasta? Al ministro Pedro Pablo Kuczynski, por ejemplo, se le ve más agotado, ha perdido el humor.
La verdad es que yo no lo noto, pero es evidente que el MEF, por gerenciar escasez, está en la línea de trinchera. Creo que, en general, hay una presión permanente de todos lados y trabajamos muchas horas al día, los siete días de la semana.
Usted regresó al Perú por trabajo. ¿Cuándo éste termine se volverá a ir?
Yo he venido para quedarme: vendí mi participación en la firma de la que yo era socio, vendí mi casa, mis hijos están en el colegio aquí y he comprado un departamento. Es un privilegio poder hacer lo que estoy haciendo, nos dieron un muy buen pretexto para regresar
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Que opina? Humala: Cancillería debió establecer mecanismos para evitar presencia de terceros en litigio marítimo con Chile – 09/03/2011 14:18:33
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Ideeleradio.- El Ministerio de Relaciones Exteriores debió establecer una serie de mecanismos de control para evitar que el litigio marítimo entre Chile y Perú se contamine con la presencia de terceros como Ecuador o Bolivia, sostuvo el candidato presidencial Ollanta Humala.
Fue al referirse a la Carta Náutica que remitirá Quito a las Naciones Unidas, en el que se bosqueja la cartografía de su frontera marítima con el Perú, lo que respaldaría ,según la tesis mapocha- la postura de Santiago en este tema que se ventila ante la Corte Internacional de La Haya.
“En este tema, el juicio es de dos, es el Perú con Chile ante la Haya. Cuando hablamos con el presidente de Chile [Sebastián Piñera] lo comprometimos al respeto del fallo de la Haya y [creo] que el Perú ha debido a través de Cancillería tomar una serie de mecanismos de control, para evitar que este proceso se contamine con la presencia de terceros como Ecuador o Bolivia. En tanto no afecte la frontera establecida con Ecuador no veo ningún problema en la Carta Náutica”, manifestó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.
El aspirante presidencial sostuvo, en ese sentido, que se debería aclarar si el documento que presentará Ecuador afectará o no la frontera ya establecida con este país. Anotó que no debería hacerse mucho aspaviento si se confirma que este material no afecta los límites ya fijados.
“Lo que nos tiene que decir Cancillería es que si esta Carta Náutica que está publicando el Ecuador afecta de alguna manera nuestra frontera ya establecida sobre la cual el Estado ha dicho que no hay ningún problema”, refirió.
“Si no afecta en nada, no sé por qué tendríamos que hacer aspaviento, pero es un tema que debe quedar en claro, que la Carta Náutica presentada por el Ecuador no debe afectar en nada la frontera ya establecida con el Perú. De lo contrario, estaríamos viendo una maniobra de que si no me das esto, yo me voy a la Haya, eso es inaceptable, ese mensaje debe quedar claro por parte del gobierno a la ciudadanía”, puntualizó.
Servicio policial voluntario para enfrentar inseguridad
Humala Tasso planteó, en otro momento, la creación del servicio policial voluntario, similar al servicio militar, con el objetivo de que los jóvenes apoyen en las comisarías y en los servicios de la institución.
“Planteamos el servicio policial para que los jóvenes hagan prácticas remuneradas en las comisarías en diversos sistemas policiales como la policía de turismo, etc y tener comisarías más eficientes. Planteamos la creación de la policía rural y para ello, tenemos que incorporar a las rondas campesinas y los comités de autodefensa”, detalló.
“Planteamos el servicio militar atractivo para que los jóvenes que hoy día se meten al pandillaje vean un servicio militar una forma de salirse del pandillaje, donde una persona salga necesariamente con su licenciatura, pero no siendo obligatorio pero atractivo con un buen trato, con una buena propina, que salgan con brevete y además con una profesión”, agregó.
El líder nacionalista se comprometió además a fortalecer a la institución policial con un aumento de las remuneraciones y que sus días de descanso no lo dediquen a “cachuelear” sino a capacitarse y enfrentar a la delincuencia. Anunció que en un eventual gobierno de Gana Perú se reformará el sistema penitenciario. Explicó que una de sus propuestas es hacer que los internos puedan ocuparse en tareas productivas que permitan su resocialización
“Planteamos una reforma en los penales porque muchas veces el racionamiento del preso es más alto que racionamiento del soldado. El hecho que una persona esté privada de su libertad no le debe privar el derecho al trabajo y a la educación, por lo tanto, en las cárceles los presos deben ganarse el pan con el sudor de la frente”, propuso.
Lucha antidrogas: Control total de insumos
En otro momento, el candidato de Gana Perú dijo que en un eventual gobierno se fortalecerá el control de los insumos que se utiliza para la elaboración de cocaína y adelantó que se fortificará la fiscalización con la Dirección de Migraciones para que personas vinculadas con cárteles de la droga no ingreses al país.
Especificó que la medida permitirá reducir los índices de homicidios perpetrados por sicarios, tras lamentar que no se haya puesto énfasis en este problema. Denunció que gracias a la irresponsabilidad de los gobernantes de los últimos 20 años, el Perú se ha convertido en el segundo productor y exportador de cocaína.
“Debemos hacer un control de seguimiento al sistema de migraciones para que en coordinación de la Interpol se comience a capturar a personas sospechosas que están viniendo y que tienen alguna vinculación con carteles del narcotráfico. En segundo lugar, tenemos que fiscalizar a las refinerías que producen querosene para saber quiénes son los están comprando querosene y a dónde lo están llevando. En el Perú solo hay dos refinerías que producen querosene, así que no me vengan con cuentos que no se puede combatir el tráfico de insumos en las zonas cocaleras”, sostuvo.
Caso Bagua: La vida más importante que las inversiones
Humala Tasso consideró, por otra parte, que más importante que el petróleo, el oro, la plata, el cobre y las inversiones privadas es la vida misma de las personas. Fue a propósito de las declaraciones del jefe de Estado, Alan García, quien al ser consultado por el “Baguazo”, sostuvo que en 1.800 días de gobierno es inevitable que no muera nadie sobre todo si está fuera de la ley.
“Primero, rechazar de plano ese tipo de expresiones del presidente García. Uno puede entender la muerte de una persona en una carretera por accidente, que es lamentable, pero estando una población atrincherada en un área geográfica y pidiendo una reivindicación totalmente atendible ¿cómo el gobierno ordena meter bala a la gente?”, se preguntó.
“Eso no podemos entender nosotros, más importante que el petróleo, el oro, la plata, el cobre es la vida. [La vida] es más que los inversionistas que es un problema que tiene García y los otros candidatos que están comprometidos con diversos tipos de inversionistas, que les van a exigir apenas lleguen al poder le devuelvan la inversión que han hecho en sus candidaturas”, enfatizó.
Gobierno ninguneó a comunidades nativas
El exmilitar estimó, igualmente, que el error de este gobierno fue ningunear a las comunidades nativas y campesinas del país en materia de conflictos sociales, que a la fecha asciende a más de 250 casos. Adelantó que en un eventual gobierno de Gana Perú se promoverá las transferencias tecnológicas y el pago de impuestos.
“Nosotros creemos que la estabilidad política de un país se da sobre tres pilares, que es el Estado, el capital y las comunidades. Creo que el error de este gobierno en materia de conflictos sociales ha sido establecer una mesa de dos patas entre el Estado y los capitales, ninguneando a las comunidades. No han visto el problema del agua y el impacto ambiental”, lamentó.
Igualmente, propuso la recuperación de la soberanía de los recursos naturales que se encuentran concesionadas a empresas mineras extranjeras y resaltó que se necesita una mayor inversión en el sector educación para una investigación científica tecnológica, que permita sostener el crecimiento económico del país.
“Hay que recuperar la soberanía de los recursos naturales. Hoy la exportación de oro lo hacen las empresas transnacionales y se llevan las grandes utilidades y el Perú no participa en eso. La economía latinoamericana es exportadora de materias primas salvo Brasil, sin embargo, el único país que ha renunciado a la repartición de utilidades es el Perú, eso tenemos que solucionarlo”, aseveró.
“Además hay que diversificar y activar diversas fortalezas económicas del Perú, como las industrias nacionales, la agroindustria y la agricultura, no podemos volver a cometer los errores del pasado. Acá el tema fundamental es cómo hacer que esa bonanza económica tenga este crecimiento económico aun cuando los minerales bajen de precio”, subrayó.
Reiteró que en los últimos años el Perú no ha tenido un crecimiento económico parejo porque quienes más se han beneficiado -dijo- han sido los empresarios mineros, los representantes del sistema bancario y de las Administradoras de Fondos de Pensiones.
Programa Pensión 65
Finalmente, Humala Tasso recalcó que en un eventual gobierno de Gana Perú se promoverá el programa Pensión 65, que busca mejorar la calidad de vida de los adultos mayores. Declaró que este tema es un problema de carácter nacional que debe ser resuelto con urgencia.
“Tenemos que plantear políticas públicas que permitan la redistribución de ese enorme crecimiento de más de 50 mil millones de dólares, a través de Pensión 65, que es una pensión vitalicia para las personas mayores de 65 años que no tuvieron la oportunidad de lotizar un sistema de jubilación”, ratificó.
“Hablamos también de un sistema de salud y educación gratuito en la cual la pre escolaridad, que es el periodo de 4 a 5 años, sea incluido en el programa escolar. Y el otro tema es que el rol del Estado es corregir las imperfecciones del mercado porque es importante señalar que esta bola de nieve [pensiones] en un problema de carácter nacional que lo vamos a corregir con Pensión 65″, concluyó.
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Que opina? Ahora se trata de fundar las instituciones – 10/12/2010 11:55:12
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Artículo originalmente publicado en DEBATE N°112, Diciembre 2000 – Enero 2001
Entrevista a Julio Cotler
“”Ahora se trata de fundar las instituciones”"
Por Augusto Álvarez Rodrich
Julio Cotler ,investigador y ex director del Instituto de Estudios Peruanos y uno de los principales analistas del país, explica en esta entrevista el auge y el colapso del régimen fujimorista, así como las perspectivas, las oportunidades y los riesgos que enfrenta el Perú en el futuro.
Poco después de su colapso, ¿cómo entender el régimen de Fujimori?
El fujimorismo debe entenderse como una gran coalición nacional e internacional en la cual las fuerzas externas ,el sistema financiero internacional, los organismos multilaterales, las agencias de seguridad y las militares, y en algunos casos individuos con nombre y apellido como Luigi Enaudi y Fernando Henrique Cardoso, jugaron un papel predominante como sus más enérgicos soportes, mientras que los peruanos tuvieron un papel pasivo. Después de la turbulencia y el caos de los ochenta, la mayoría de peruanos les dio un cheque en blanco a Fujimori y a las Fuerzas Armadas. La profunda crisis de gobernabilidad por la que atravesaba el país y las nuevas tendencias de la globalización hicieron que, por primera vez de una manera tan explícita, se juntaran fuerzas externas e internas. El cheque en blanco que se le otorgó a Fujimori fue aprovechado para lograr una concentración inaudita de poder. Era una coalición de tecnócratas, militares, empresarios y burócratas interesados, unos de manera más explícita que otros, en forjar esta gran concentración de poder. Desde 1992 pudieron hacer prácticamente todo lo que quisieron, excepto aquello que Fujimori no les permitía por motivos políticos. Y en países como el Perú, en el que prácticamente no había fuerzas sociales y políticas con un mínimo de consistencia, todo régimen autoritario y autocrático deriva en corrupción.
¿Cuál era la agenda que esa coalición le demandaba a Fujimori?
El régimen debía acabar con la subversión y el narcotráfico y poner en marcha las reformas económicas. El supuesto detrás de ello era que, a partir de ahí, en un futuro indeterminado, vendría la democracia. Los dictadores dicen siempre que la dictadura es conveniente para instaurar la democracia. Los empresarios estaban encantados de la vida porque desaparecían los sindicatos, los movimientos sociales, los partidos políticos. No hay que olvidar que, desde 1930, el fantasma del APRA y de los partidos políticos estuvo siempre presente. De pronto se encontraron con un gobierno que era amigable con las grandes y hasta con las medianas empresas, y ya no estaba presente el fantasma del partido aprista. Ahora que existe el peligro de que Alan García regrese, están atemorizados.
¿Qué significó la década pasada para el Perú y los peruanos?
Es la segunda década perdida. En el ámbito político e institucional, estamos en absoluta bancarrota, al igual que, hasta donde entiendo, en el plano económico. En cuanto a lo cultural y lo social, la desorganización y el desaliento son muy grandes. La quiebra de 1992 no tuvo por qué ocurrir. A principios de los noventa, las fuerzas liberales le dieron un respaldo muy fuerte a Fujimori para hacer todas las reformas, y en 1991 las Fuerzas Armadas dejaron pasar todos esos decretos inconstitucionales. Cuando la gente fue a proponerle a Fujimori un pacto para remontar los problemas, él y las Fuerzas Armadas decidieron no llegar a acuerdos con la “partidocracia”.
¿El camino autocrático partía de la idea preconcebida de que la democracia era un obstáculo para resolver los problemas del país?
Los militares no querían saber nada con la “partidocracia” porque estaban hartos de la intromisión política en las Fuerzas Armadas porque, supuestamente, los políticos, con toda las críticas a la violación de los derechos humanos, iban a convertirse en un obstáculo para la lucha antisubversiva. Por el contrario, luego se demostró que se pudo acabar con la subversión haciendo las cosas más elementales que se debía hacer, pues éste no era un problema de guerra sino de seguimiento y de captura de los líderes. Lo que se había dicho sobre Sendero Luminoso no era del todo cierto y resultó que era una pésima organización. Por haber sido un grupo absolutamente vertical, al cortarle la cabeza todo se vino abajo, y es que era un sistema de hacienda en el que, si quitas al patrón, todo se derrumba.
La fragilidad institucional que sufre el Perú alcanza incluso a “instituciones” negativas como el SIN o Sendero Luminoso, de las cuales se pensaba que tenían una red tan eficiente que podían sobrevivir a su líder y que tomaría mucho tiempo desmantelarlas.
Siempre quedan redes, pero el movimiento subversivo se desmanteló desde el momento en el que se le cortó la cabeza. Por eso yo insisto con lo del régimen patrimonial, en el cual si sacas al patrón todo se viene abajo porque no hay quién dé ordenes. Es lo más antimoderno del mundo: una empresa en la que todo depende de una sola cabeza es lo peor en la época moderna.
¿Eso explica que alguien como Montesinos pudiera constituirse en un poder en sí mismo en un marco de fragilidad institucional?
Exacto. Y en este momento todos los fujimoristas se consideran víctimas o se muestran sorprendidos con todo lo sucedido, como el señor Tudela. Se trata de una red que es parte de una cabeza, lo cual es un contrasentido, porque una red no puede ser eso. No es como una empresa moderna en la que se reproduce una situación democrática con múltiples focos de poder, con gerencias que compiten con otras, que controlan a otras, con sectores de evaluación, etcétera. En una empresa moderna con múltiples polos y competencias hay algo de reproducción de un sistema democrático.
¿Ello explica la abrupta caída de Fujimori?
Aparentemente, la embajada de Estados Unidos quería que Fujimori dirigiera la transición, pero luego de la difusión del vídeo el Presidente se había quedado paralizado. Montesinos no sólo le orquestaba el libreto político sino que le “armaba” su vida personal: él determinó la salida de Santiago Fujimori, contribuyó al divorcio. Pensemos en lo que contaba Keiko, que cuando Montesinos decía que tenían que salir de Palacio, toda la familia se iba a vivir al Pentagonito. Los tenía aterrados con la historia de que los querían matar o secuestrar; ellos vivían en un estado permanente de terror. Es él, pues, quien le organiza a Fujimori la agenda, quien toma las decisiones; controla las Fuerzas Armadas, el Congreso y el Poder Judicial. Cuando sale Montesinos, estoy seguro de que Fujimori no tenía ni los números telefónicos que necesitaba ni podía pensar en reemplazar a su ex asesor porque en eso consistía la habilidad de éste, en hacerse indispensable. Al mismo tiempo, los del Congreso se encuentran sin director de orquesta y no saben qué música tocar.
¿Cree que en las Fuerzas Armadas hay una cultura institucional muy arraigada sustentada en que el autoritarismo es lo que realmente le conviene al país?
Claro, es la idea de la mano dura.
¿Podría ser el caso de la demanda del comandante Humala, quien ofrecía un planteamiento en contra del régimen de Fujimori pero que, en el fondo, promovía una solución no democrática sustentada en el concepto de un papel estelar de las Fuerzas Armadas en la sociedad?
Por supuesto que no era una posición en defensa de la democracia. Es la idea de que la sociedad peruana es caótica y que la única institución sólida que tiene la capacidad de llevar a cabo “un” proyecto nacional ,porque no se trata de competencia entre varios proyectos sino de uno solo, es la fuerza armada. La idea de mano dura, de que debe haber una persona y no instituciones al mando, forma parte de la cultura nacional peruana.
¿Es posible que, a la luz de las revelaciones y los eventos ocurridos recientemente, dicho concepto se haya debilitado en algo?
Dependerá de cómo se desarrollen las cosas y de si se puede lograr que las instituciones funcionen, porque aquí no se trata de refundar instituciones sino de fundarlas. Si eso ocurre, entonces la gente empezará a aprender a comportarse institucionalmente. De lo contrario, habrá una reversión.
¿Qué significa que una institución funcione? Sunat, por ejemplo, llegó a ser una institución relativamente eficiente para recaudar impuestos pero también para perseguir por razones políticas o de corrupción.
Que tenga reglas universales validas para todos por igual. Yo recuerdo que la gente decía que la Sunat funcionaba eficientemente, y ahora mire todo lo que sabemos. Eso no produce lealtad hacia estas instituciones. Y éstas no tienen que ser organizaciones; las instituciones son normas, reglas y castigos que, bajo determinadas condiciones, pueden organizarse. Una familia es una institución en la cual hay reglas que en algunos casos son explícitas y en otros implícitas. Por ejemplo, en Costa Rica la gente maneja los automóviles como quisiéramos que se haga acá, no hay policías. Cuando las normas se interiorizan, los sujetos son el Estado. No se puede tener un policía en cada semáforo; las personas aprenden que, por su propio beneficio, tienen que respetar las reglas. En Estados Unidos, los ciudadanos pagan impuestos no sólo por temor sino porque saben que eso va a traer mejoras en servicios como las carreteras, etcétera. Ahí nadie sabe quién es el director de IRS. ¿Por qué nadie dice que en el IRS hay una junta de coimeros? Simplemente porque, con el correr de los años, se ha demostrado que es gente honesta y que si has pagado más impuestos de los que debes, te los devuelven; existe confianza en que te los van a devolver.
¿Qué hace que en un país como el Perú se presenten problemas de este tipo y esto no ocurra en otros como Costa Rica o Chile?
En el transcurso del tiempo, las instituciones funcionan y entonces se crea una cultura legal. Lo más difícil de cambiar es un sistema cultural. En esos países hubo una serie de procesos políticos, de fundaciones institucionales con gente respetable. Cuando se funda una institución y se le confía la dirección a una persona, ésta es la que funda la institución y, en la medida en que esta persona se desempeña de una manera decente, establece un ejemplo de conducta. Si en una familia el padre le dice a su hijo que no debe mentir y él lo descubre mintiendo, la doble moral se generaliza. Acá los generales ladrones hablan del valor de la patria y al mismo tiempo se dedican a robar y a comprar armamentos de quinta clase. ¿Cómo alguien puede ser leal y creer en una institución así? Se trata de hacer propias esas instituciones y reglas.
¿Es ésa una lección que se ha aprendido en el Perú?
Creo que, por primera vez en el Perú, estas ideas han calado mucho más de lo que yo recuerdo. Por lo menos hay un sector intelectual, profesional, que ha tomado en serio, por primera vez, la idea de la democracia y los derechos humanos.
¿Es porque se llegaron a difundir pruebas irrefutables de que la “teoría” de defender la democracia y los derechos humanos es positiva y de que, al final de cuentas, el atajo no funciona?
Que a los indios los mataran o se transgredieran sus derechos es algo que ha ocurrido toda la vida. Lo que ha cambiado es que ahora este problema atañe a los periodistas, a los intelectuales, quienes se han dado cuenta de que el tema de los derechos no es sólo una buena retórica. Es lo que ha sucedido en otros países de América Latina, donde sectores de la clase media han hecho suyos los derechos humanos. Si nos ponemos a pensar en Chile, ¿por qué súbitamente aparece ahora con tanta fuerza el tema de los derechos? Lo que sucede es que las clases medias sienten el peligro de perder sus atribuciones naturales y hacen suya esta demanda.
Y presionan socialmente y votan por eso…
Claro. Lo que sucede es que en el Perú no tenemos una clase intelectual ni política, es decir, un grupo relativamente cohesionado. En México, por ejemplo, Octavio Paz regresa en 1968, funda una revista, constituye un grupo y crea una línea y una orientación a través de las publicaciones, todo lo cual se constituye en un valor. Él y las personas con quienes trabajó han contribuido sustancialmente a lo que se está viviendo en ese país. Lo mismo pasó en Chile, donde una clase política y una clase intelectual hicieron suyas las banderas de la democracia y los derechos humanos.
¿Los empresarios peruanos han aprendido que el atajo no funciona? ¿Ahora entienden, por ejemplo, que es mejor apostar por un Poder Judicial honesto y autónomo antes que comprarse un juez?
Yo creo que nadie quería ver las cosas que sucedían. Los empresarios eran los primeros que no querían verlas. Te van a decir que sí han aprendido, pero creo que todavía hay mucho de retórica. Al final, saben que sus abogados pueden comprarse al juez. Ahora, obviamente, hay muchos empresarios que han comprendido que, en términos macro, el Poder Judicial es una cuestión fundamental para el país; en la opinión pública hay, además, cierto sentimiento de que el Poder Judicial es una cuestión importante.
¿No será como cuando pasamos por la carretera y vemos un accidente de tránsito, y durante los siguientes tres kilómetros manejamos con cuidado pero luego volvemos a pisar con fuerza el acelerador?
¿Por qué la gente cruza las pistas en lugar de utilizar los puentes? Hay un problema en el pensar que las normas son para los otros y no para mí. Y no hay que olvidar que en el Perú las diferencias sociales son tan importantes, la estratificación es tan increíble, que la gente ve de una manera muy distante a los “otros”; no hay una imagen de integración ni una conciencia de que lo que les sucede a los demás le puede suceder a uno. Lo que ha pasado durante estos años es un poco lo de Hitler: la población de Weimar olía el humo pero no quería ver qué era lo que se estaba quemando.
¿Por qué no quería ver?
Porque esto ponía en peligro su existencia. Pero ni siquiera en peligro, sino que la incomodaba.
¿Hay algo que le haya sorprendido de todas las revelaciones que se han difundido recientemente sobre cómo manejaba el gobierno de Fujimori los asuntos públicos?
Mucha gente sabía lo que pasaba pero pocos querían hablar. A los que escribían o hablaban sobre estas cosas, se los miraba con descreimiento o ironía. “Estás exagerando”, decían. Súbitamente se levanta el telón y ahora todo el mundo habla de lo que sucedió. En este momento encuentras que puedes saber los nombres de quiénes eran los mafiosos, cómo lo hacían, cuánto pagaban, cuánto dinero tenían en Suiza. Éramos muy pocos los que nos atrevíamos a decirlo, en voz baja o en voz alta. Claro, el año pasado las cosas empezaron a cambiar, pero ¿dónde estaban todas las organizaciones gremiales para que lo dijeran? Muchos defendían el argumento del atajo diciendo que la aplicación de las reformas desembocaría en la democracia. Y no estamos hablando de burros sino de gente inteligente. Lo que sucede es que nunca se asumió que la democracia no sólo tiene un valor instrumental sino que posee un valor en sí misma. Hoy en día mucha gente comienza a descubrir que la democracia es una forma de convivencia que favorece el desarrollo económico, la estabilidad política y la seguridad ciudadana. Esto tal vez sea un producto positivo de la década pasada. Tal vez…
¿Por qué algunas personas valiosas que hace algunos años pensaban de este modo apostaron por desempeñar papeles centrales en un gobierno con tantos problemas?
Lo que pasa es que ellos creyeron que las cosas se podían hacer tomando un atajo. Igual que los bolcheviques o los comunistas: “Hay que sacrificar una generación porque después va a venir la democracia auténtica”. El camino de la dictadura no lleva a la democracia ni a la respetabilidad porque siempre se busca la manera de sacarle la vuelta.
Sin embargo, para el sector menos informado ,como los niveles socioeconómicos D y E, los que no ven Canal N, las revelaciones recientes sí podrían ser una ingrata novedad que les genere mucha frustración. ¿Qué riesgo implica ello?
Imagino que para muchos es lo mismo de siempre. De Odría decían “roba pero deja obra”. Se asume que quien está en el poder se lleva algo, pero se espera que también deje algo. Existe una cultura de profunda desconfianza hacia las instituciones, pero es una cultura que viene de muy atrás y no veo por qué sería de otra manera. Nunca un campesino le ha ganado un juicio a un terrateniente, nunca podría imaginarse que en el Perú una persona subordinada pueda ganarle al que está en el poder. Lo mismo en la justicia militar: ¿cuándo un sargento pudo denunciar a un capitán y éste fue preso? Entonces, ¿por qué ibas a creer en el funcionamiento del Poder Judicial o de otro tipo de institución?
Es decir, ¿lo ocurrido no habrá producido una mayor frustración en la gente porque está acostumbrada a que “así son las cosas, pues”?
Te puede provocar mucha cólera, pero acabas diciendo “así es pues”.
¿Se puede cambiar esto?
La situación actual representa una gran oportunidad. Pero el problema es que se tiene que desmantelar todo lo que funciona mal, fundar fuerzas nuevas y que éstas se muestren eficaces actuando democráticamente, porque bajo el fujimorismo se pretendía demostrar que eran eficaces, pero no democráticamente, y eso acaba de todos modos en corrupción simplemente porque no hay manera de fiscalizar. La democracia es, en última instancia, rendición de cuentas del manejo de los recursos otorgados, pero a los militares no les entra en la cabeza el hecho de que se les está dando dinero para que protejan a la sociedad y de que no nos pueden sojuzgar. En esta transición se ha avanzado mucho más de lo que habíamos pensado, precisamente por la debilidad del régimen fujimorista, que era muy fuerte pero tenía pies de barro.
¿Por qué se fue mellando el régimen fujimorista durante los últimos dos años, al punto de que cada vez más personas se atrevieron a hablar? ¿Qué ocurrió para que un vídeo acabara desmoronando todo el aparato, cuando antes la sociedad había aceptado otras cosas?
Los empresarios estaban cada vez más desalentados y desilusionados por el agravamiento de la situación económica. Por otro lado, estaba toda la prensa de oposición. Lo que ocurre es que el sistema empieza a no funcionar como debiera y entonces se va debilitando la idea de tomar el atajo. Y, algo que es muy importante, estuvo la presión del exterior. Fujimori y Montesinos estaban pegados uno con otro, y cuando uno cae el otro también lo hace. Los dos hechos fundamentales para la caída son el vídeo y la decisión de la embajada de Suiza de revelar que Montesinos tenía cuentas en bancos de ese país. ¿Conoce un caso en el que la embajada suiza, de motu proprio, revele que fulano tiene cuentas? Esos son los factores externos.
¿A qué puede aspirar ahora Montesinos? ¿A una estrategia de control de daño?, ¿o pretenderá jugar un papel político más activo en el futuro?
No es un individuo que quiera pasar el resto de su vida tomando sol en Malasia. Va a querer jugar un papel más activo.
¿No cree que se conforme con haber sido, durante casi un decenio, prácticamente el “dueño” del Perú y que diga “ya fue suficiente”?
No, lo que él quisiera es ser el “dueño” del Perú, pero titular.
¿Cómo se puede canalizar en el futuro la corriente social que apoyaba al fujimorismo?
El problema es que no hay liderazgo. La fragmentación se produjo al día siguiente que detonó la crisis, lo cual era predecible, porque si no está el patrón, los capataces quieren agarrarse la hacienda y se la dividen. El que fungía en la historia como el heredero, Tudela, resulta que simplemente los desprecia a todos y no quiere hacer el papel de capataz. Absalón iba a hacer una especie de APRA con izquierdistas provincianos que están asociados ahora con Boloña, ¿se imagina el menjunje ése? La transición política también va a necesitar una trans



LA REALIDAD DEL PERÚ NO ES COMO LA INFORMAN LOS MEDIOS ALIENANTES QUE FUERON AMENAZADOS POR EL CORRUPTO ALAN GARCÍA Y SUS FUNCIONARIOS LADRONES.
EN EL PERÚ SE HAN MANEJADO MAL LAS ESTADÍSTICAS A TAL PUNTO QUE NO SABEN QUE HACER CON LA BAJA DEL DÓLAR, CUANDO NO HAY RESPALDO REAL, LA BOLSA ES INESTABLE Y SIEMPRE A LA BAJA, OBSERVEN QUE CUANDO VEN QUE HAY UNA CAÍDA GRAVE OPTAN POR CERRAR LA BOLSA POR EL DÍA ¿? DÓNDE SE HA VISTO ESTO.
ADEMÁS SE LES HA METIDO EN LA CABEZA A ALGUNOS PERUANOS QUE CON LA COMIDA SE SALDRÁ AL DESARROLLO, ESTO ES FALSO, NINGÚN PAÍS EN EL MUNDO SE HA DESARROLLADO EN BASE A LA COMIDA.
EL PERÚ ES EL PAÍS CON MAYOR ÍNDICE DE TUBERCULOSIS DEL MUNDO.
ADEMÁS LA PROSTITUCIÓN INFANTIL Y ADULTA SE HA INCREMENTADO NOTABLEMENTE DEBIDO A LA FALTA DE RECURSOS ECONÓMICOS Y TRABAJO.
EN EL PERÚ HA AUMENTADO EL SUB-EMPLEO Y DESEMPLEO, USTEDES LO PUEDEN COMPROBAR CUANDO SUBEN A UN TAXI Y SE ENCUENTRAN CON UN INGENIERO, MÉDICO, CONTADOR, ECONOMISTA, ABOGADO O ADMINISTRADOR EN EL VOLANTE, DEBIDO A QUE NO HAY TRABAJO.
ES HORA DE HABLAR LA VERDAD, Y SI DESEAN VEAN EN YOU TUBE ACERCA DE “LA FALSA BONANZA ECONÓMICA EN PERÚ”.
DECIR LA VERDAD PARA LIMPIAR AL PAÍS DE CORRUPTOS GOBERNANTES.