La economía china y La crisis financiera
Información: iPhone 4S, el consumidor y Pettis – 13/02/2012 0:08:38
“Sanlitun (???) es un área comercial muy popular en Pekín. Está llena de tiendas que representan a famosas marcas internacionales, restaurantes y bares, alrededor de los cuales se desarrolla una animada vida nocturna, además de ser el lugar preferido por los expatriados y ABC (American-born Chinese). De hecho, allí tuve la oportunidad de disfrutar las fiestas de Halloween y del Año Nuevo occidental.
Hace unas semanas este lugar fue testigo de pugnas callejeras ante la llegada del modelo de teléfono celular iPhone 4S de Apple. Las colas y el tumulto posterior no pudieron controlarse y, ante la inminente posibilidad de ver peligrar la integridad física de los empleados de las tiendas y los compradores, la compañía vio por conveniente suspender temporalmente las ventas.
Este acontecimiento nos llama a reflexionar acerca del consumidor chino emergente y sus costumbres. Así, por ejemplo, si uno usa el servicio de metro no puede pretender hacer una fila porque allí todavía prima le ley de la selva. Si es hora punta, la entrada al mismo es una procesión, así que si una bomba lacrimógena cayera de casualidad uno encontraría una muerte segura. La apretadera es tal que los policías tienen que dirigir el tráfico peatonal al interior de los pasillos, además uno puede quedar detenido por varios minutos, y hay momentos en que simplemente uno levanta los pies e igual avanza como flotando. Pero, volviendo al incidente con el iPhone 4S, allí nadie respetaba nada, es decir, las colas ya no existían, así que no me extraña que hayan comenzado a liarse a golpes.
Llegará el momento en que el consumidor chino promedio comience a sofisticarse cada vez más y alcance un nivel de civismo más acorde con los tiempos modernos. Sin embargo, así y todo, todavía éste respeta el sistema político vigente, y eso es bueno porque no me hace ver un problema serio de descontrol por ese lado, al menos en el corto plazo. El Partido Comunista Chino (CPC) seguirá dirigiendo los destinos del país siempre y cuando sepa enfrentar los problemas presentes con firmeza, como hasta el momento lo viene demostrando, y sepa adaptarse a los rápidos cambios que está adoptando su sociedad de consumo, muy novelera por cierto.
Casi al mismo tiempo del problema con el iPhone 4S, Michael Pettis, profesor de la Universidad de Pekín y ex director gerente de Bear Stearns, pasó por Lima y dio una conferencia titulada “¿Hacia dónde va la economía china?” En ese evento el Sr. Pettis, cual Nouriel Roubini, nos sorprendió con su visión acerca del modelo de crecimiento chino basado en las inversiones, el cual sería eventualmente insostenible, por lo que estima que el crecimiento económico durante esta década después del 2012 no sería mayor al 3%, lo que afectaría a países exportadores de minerales como el Perú.
Pero lo que más me llamó la atención ocurrió prácticamente al final de la conferencia, durante la ronda de preguntas y respuestas, en que el libreto ya no contaba. Allí salió un último grupo de preguntas juntas: ¿qué reformas están pendientes en China para que sea considerada una economía de mercado?, ¿cuáles serían las medidas que adoptaría el gobierno chino para migrar de un gobierno exportador a uno que estimule el consumo interno de su población?, ¿qué piensan hacer en China para que el desarrollo económico-social no se centre en las ciudades costeras, sino en todo el país?, ¿qué variable del PBI chino determina su crecimiento?
El conferencista comenzó contestando a la última pregunta, e indicó que el aumento en inversiones ha sido la variable determinante del crecimiento en China. Respecto a las reformas pendientes, se escudó en el hecho de ser un financiero y de haber trabajado muchos años en Wall Street para regalarnos el siguiente comentario: “…La reforma clave está en el sector financiero porque si puedo controlar el crédito y el costo del crédito en el Perú, controlo el Perú…”(!). En este sentido, agregó que la más importante reforma para que China sea considerada una economía de mercado implicaba reformar el sistema bancario, es decir, que la banca deje de ser un simple agente del gobierno y, además, se liberen las tasas de interés. Sin embargo, dijo que veía muy poco probable que esto pasara en China porque justamente implicaba que el gobierno perdiera el control. En ese mismo instante, Pedro Pablo Kuczynski, panelista del evento, comenzó a adoptar posturas muy sintomáticas: se tapaba la boca y luego se tocaba la cabeza, se volvía a tapar la boca y nuevamente se volvía a tocar la cabeza, para luego optar por bajar los brazos y la mirada. El detalle se puede apreciar viendo el video del evento a partir del minuto 83, aproximadamente.
Por mi lado, yo trataba de digerir lo que el Sr. Pettis nos revelaba. Si lo que nos afirmaba era cierto, ¿no cabría preguntarse quién controla el crédito y el costo del crédito en el Perú, es decir, quién controla al Perú? Y yendo más allá, ¿no fue la falta de control del intrincado sistema financiero internacional la que, en gran medida, llevó a los excesos que ocasionaron la crisis financiera del 2008, situación que hasta ahora nos viene afectando? ¿Acaso Pettis pretende que en China el control del crédito y la tasa de interés pase a manos de la banca privada? Fuente Artículo
Noticia, El renminbi como moneda global (Parte 2) – 22/09/2011 0:04:03
“En la última entrada, comenté de algunas movidas chinas que apuntan a convertir su moneda, el renminbi, en una reserva internacional de valor. Desde esa entrada, China ha seguido empujando (y con fuerza) en esa dirección. En esta entrada, más detalles.
(Repito la nota de la última vez: “renminbi” es el nombre de la moneda, mientras que “yuan” es la unidad monetaria.)
No se puede acusar de vivir fuera de la realidad a un gerente de fondos de inversión que espere que la economía china tenga una performance superior a la americana, europea, japonesa o inglesa en el futuro cercano. Ni siquiera es necesario que el “milagro” chino continúe al ritmo de los últimos años para que este sea el caso; es más, es poco probable que el milagro continúe siendo tan milagroso dada la serie de cuellos de botella que están comenzando a surgir en China (laborales, ambientales y de infraestructura), pero incluso así su performance esperada es superior a la de los países desarrollados por un buen número de años.
Si recordamos que, además del potencial crecimiento del PBI, las finanzas públicas en Europa y en los EEUU enfrentan serios problemas en términos de déficits y, por ello, ya sea una devaluación de su moneda o un fuerte rebrote inflacionario en el mediano plazo, mientras que más bien se cree que el renminbi está subvaluado con respecto al dólar, entonces comienza a tener mucho sentido buscar diversificar algo de las posiciones en dólares o euros y ponerlas en yuanes.
Esto no quiere decir que no exista riesgo en esta movida, no hay que olvidar que la economía china depende de las exportaciones y esto la ata a la economía americana, en particular, así que mucha debilidad americana no sería buena para China (a menos que su demanda interna pueda crecer rápidamente, lo cual no parece muy probable en el futuro cercano). Pero tampoco es algo alocado: para diversificar riesgo, invertir en papeles denominados en yuanes es una alternativa interesante para un fondo de inversión o un banco central.
Sin embargo, quien quiera seguir este plan enfrenta dos obstáculos respetables, uno estructural y otro muy práctico e inmediato.
En el plano estructural, como comenté en la entrada anterior, China tiene que generar confianza entre los inversionistas, confianza en que su política monetaria será estable y predecible (dentro de ciertos márgenes de discrecionalidad, claro). Por ejemplo, imaginemos un futuro en el cual existen importantes montos de fondos internacionales invertidos en los mercados financieros chinos y que se da una nueva crisis financiera; ¿pueden estar seguros los inversionistas extranjeros que la autoridad monetaria china no impondrá, motu propio o bajo presión política, restricciones a la salida de capital? Ese tipo de reputación no es fácil de adquirir, pero es lo que le ha permitido al dólar americano, al euro, al yen, y a la libra esterlina jugar el rol que tienen ahora (y es uno de los motivos por los cuales la opinión que es preferible correr el riesgo de sufrir un crecimiento lento en EEUU en lugar de generar mayor desconfianza en su estabilidad monetaria no es una posición del todo imprudente).
Y en el plano práctico e inmediato, bueno… simplemente no hay todavía mucha posibilidad de invertir en el renminbi, punto. Los mercados financieros chinos estaban mayormente cerrados a los capitales internacionales: las cuotas para inversiones extranjeras en acciones y bonos chinos listados en sus mercados de valores son bajas y limitadas a una pequeña lista de inversionistas aprobada por el gobierno; y en su mercado interbancario de bonos, su mayor mercado de deuda, tanto pública como privada, los extranjeros sólo podían invertir yuanes que ya poseyeran, de antemano, dentro de China, producto de operaciones comerciales.
El cambio se ha dado en este segundo mecanismo.
En la entrada anterior, comenté las tres medidas que China había tomado durante el último año para comenzar a posicionar al renminbi en el mercado financiero internacional (y sus motivaciones para hacerlo); en resumen: mayor flotación libre del tipo de cambio (cuestionada); expansión del programa piloto de cierre de operaciones de comercio internacional en yuanes a todo el mundo (y 20 provincias); y permitir a empresas extranjeras en Hong Kong ahorrar y prestarse en yuanes y a los bancos de Hong Kong crear instrumentos financieros en yuanes (aunque sus posiciones sólo pueden ser canceladas con el Banco de China si su origen es comercial, no financiera).
(Anteriormente, China ya había firmado acuerdos para swaps de monedas con bancos centrales de siete países.)
Pero incluso estas medidas siguen siendo limitantes: notemos que pasan, realmente, por el embudo del comercio internacional denominado en yuanes… y, a fines de junio, apenas 0.2% de las exportaciones chinas estaban denominadas en el renminbi.
Sin embargo, lo que sucedió la semana pasada puede ser visto como el verdadero comienzo del cambio:
China anunció que aumentará la libertad de los bancos centrales y prestamistas extranjeros para invertir en su mercado interbancario de bonos. Para ser más precisos, se le permitirá invertir el equivalente a algo menos de $3 billones en total a: bancos centrales; prestamistas en Hong Kong y Macao que realizan operaciones de cierre en renminbi; y bancos extranjeros que realizan operaciones de comercio en renminbi.
Y se espera que esta cuota aumente rápidamente.
La idea detrás de todo esto es darle al capital extranjero oportunidades para “parquearse” en yuanes; y ya no solamente yuanes producto del comercio internacional, si no fondos que antes estaban en otras monedas. Así, poco a poco, se podría generar una demanda extranjera estable por el renminbi… como alternativa al dólar, al yen, a la libra esterlina y al euro.
Con esto, China está apostando con fuerza a convertirse en un líder financiero global. Y aunque este proceso tomará décadas, el cambio que causará en el orden global podría ser mayor al que China ya causó en los mercados manufactureros y de materias primas.
Recordemos que, hasta la crisis actual, el renminbi era este instrumento comercial anclado al dólar que China usaba para apuntalar sus exportaciones, política que había terminado llevándola a acumular una cantidad inimaginable de reservas en dólares.
Probablemente, si no hubiese sido por la crisis, esto hubiese seguido así por años; pero la crisis llegó e hizo claro que esos déficits comerciales americanos no eran sostenibles y esto apuntaba a un debilitamiento del dólar; peor todavía, la reacción americana de generar cantidades récord de deuda pública para tratar de levantar su economía ha resultado en todavía mayores dudas sobre la estabilidad de su moneda.
Ante esto, China vio una necesidad (diversificar sus reservas, dejando atrás poco a poco al dólar) y, eventualmente, una oportunidad (convertirse en una potencia financiera)… y esto último en buena hora, pues la viabilidad a largo plazo de su liderazgo manufacturero está comenzando a ser cuestionada por primera vez (recordemos que, hace no mucho, parecía indiscutible que Japón sería el heredero de la corona americana). Un timing perfecto que está abrazando con un dinamismo sorprendente.
Claro que queda mucho pan por rebanar, comenzando con problemas institucionales (el sistema legal chino es muy débil para estándares internacionales y esto se traduce en ausencia de garantías adecuadas para los inversionistas extranjeros), pero de acá a veinte o treinta años…
Ver artículo…
” Fuente Artículo
Noticia, Aseguran que probable caída en economía China afectaría al Perú – 10/08/2011 6:35:00
El periodista Jorge Minaya aseguroacute; que si China sufre una caiacute;da por la crisis financiera, Peruacute; se veriacute;a afectado ya que el 53% del presupuesto nacional depende de las exportaciones a dicho paiacute;s.
Ver artículo… Fuente Artículo
Es Noticia, La crisis financiera recrudece en el mundo – 09/08/2011 7:08:03
“
Colapso. Plaza limeña cayó 7,09% tras suspender negociaciones ante crisis. Ministro de Economía afirmó que entraremos en una fase de menor crecimiento. Aunque resaltó la solidez de la economía peruana. No avizora colapso en precio de metales este año. Vea la infografía sobre la caída de las bolsas de valores en el mundo.
Redacción La República.
Los mercados tiemblan ante el frenazo económico que amenaza nuevamente al mundo y que ya muchos analistas económicos temen podría convertirse en una nueva recesión a escala planetaria.
Ayer, las bolsas del mundo volvieron a desplomarse ante las crisis de deuda de Estados Unidos y los problemas económicos que sufre Europa. Este contexto internacional arrastró a la Bolsa de Valores de Lima (BVL), que cayó 7,09%, su segunda mayor caída en el año.
Pese a que la plaza limeña suspendió ayer su sesión a la 1.38 pm tras registrar una caída de 7,03%, al reanudar la sesión a las 2.12 pm. se intensificó la caída a 7,09%, ante lo cual se decidió cerrar de manera anticipada a las 3.15 pm.
El Índice Selectivo de la plaza limeña, conformado por las 15 acciones más negociadas en el mercado, retrocedió 7,71%, mientras el Índice Nacional de Capitalización (INCA), conformado por las 20 acciones más líquidas que cotizan en la BVL, se depreció 6,59%. Un verdadero “lunes negro” que los mercados bursátiles querrán olvidar
Se hunde Wall Street
La madre de la catástrofe bursátil fue el Wall Street, que descendió en todos sus indicadores, incluso a niveles superiores a la crisis económica del 2008.
Así el “lunes negro” del 15 de setiembre del 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, el indicador Dow Jones perdió un 4,42%, y ahora el mismo indicador cayó en 5,55%, seguido de los índices S&P 500 (-6,66%) y Nasdaq (-6,9%).
Ello debido a la decisión de la agencia Standard & Poor”s de quitar a la deuda soberana de Estados Unidos la calificación sobresaliente de AAA por primera vez en la historia del país norteamericano.
Este contexto también influyó en la caída de las bolsas europeas, liderada por el hundimiento del Dax alemán (-5,02%). De igual manera, las bolsas asiáticas se vinieron abajo, alcanzando la cifra más crítica en la bolsa de Shanghai (-3,79%).
Ante esta crisis anunciada, los bancos centrales de América del Sur, incluido el BCRP, se comprometieron a monitorear el impacto de la crisis de EEUU y Europa.
El último viernes, en una reunión entre los líderes bancarios, se discutieron las medidas de política monetaria, cambiaria y de flujo de capitales que se vienen implementando para enfrentar el escenario actual.
Fase de menor crecimiento
Al respecto, el ministro de Economía y Finanzas, Miguel Castilla, manifestó que entramos en una fase de menor crecimiento mundial. Sostuvo que la posibilidad de que la economía de Estados Unidos entre en recesión se incrementó.
Por ello, proyectó que las próximas semanas serán de alta volatilidad para las bolsas; empero manifestó que una vez que pase el mal temporal, la bolsa peruana, por la solidez de la economía, se convertirá en “una plaza atractiva para los inversionistas”.
Sobre la repercusión de la crisis en el precio de los metales, Castilla indicó que no se proyecta que se produzca un colapso en el precio de los minerales este año.
Explicó que la caída en el precio de minerales como el cobre o el zinc, asociado con las economías industriales se compensará con el aumento del valor del oro y la plata (metales refugio de los inversionistas), y por ello no se afectará la recaudación fiscal.
Se refugian en el oro
Efectivamente, ayer el precio del oro trepó a un nuevo récord histórico y el metal para entrega en diciembre alcanzó US$1.723.20 la onza en Estados Unidos, que significa un incremento de casi 3%. Asimismo, el valor de la plata subió 1,9%, es decir que se cotizó en US$ 39,03 la onza.
En tanto, el cobre retrocedió más de 3% y cerró en US$3.9615 la libra, pero tras el cierre del mercado el contrato cayó hasta los US$ 3.9225, nivel no visto desde mediados de mayo de este año.
Presupuesto 2012 será más “cauto”
El ministro de Economía, Miguel Castilla, sostuvo que en lo que resta del año se continuará con la puesta en marcha de los programas sociales. Empero, en la reformulación del Presupuesto 2012 se será más “cauto” con el gasto fiscal debido a la incertidumbre que se vive en el mundo y que podría afectar los ingresos fiscales.
Añadió que en el corto plazo se espera que la economía china crezca entre 8 y 8.5%, y por ende continúe demandando los minerales peruanos. El peligro, expresó, es que la recesión se acentúe. “El cálculo es que si el mundo crece un punto menos, el PBI peruano también crezca un punto menos”. Dijo que monitorearán los eventos internacionales, pero que es prematuro para hablar de políticas contracíclicas.
Ver artículo…
” Fuente Artículo
Información: Recrudece la crisis financiera mundial – 09/08/2011 5:00:00
“Colapso. Plaza limeña cayó 7,09% tras suspender negociaciones ante crisis. Ministro de Economía afirmó que entraremos en una fase de menor crecimiento. Aunque resaltó la solidez de la economía peruana. No avizora colapso en precio de metales este año.
Redacción La República.
Los mercados tiemblan ante el frenazo económico que amenaza nuevamente al mundo y que ya muchos analistas económicos temen podría convertirse en una nueva recesión a escala planetaria.
Ayer, las bolsas del mundo volvieron a desplomarse ante las crisis de deuda de Estados Unidos y los problemas económicos que sufre Europa. Este contexto internacional arrastró a la Bolsa de Valores de Lima (BVL), que cayó 7,09%, su segunda mayor caída en el año.
Pese a que la plaza limeña suspendió ayer su sesión a la 1.38 pm tras registrar una caída de 7,03%, al reanudar la sesión a las 2.12 pm. se intensificó la caída a 7,09%, ante lo cual se decidió cerrar de manera anticipada a las 3.15 pm.
El Índice Selectivo de la plaza limeña, conformado por las 15 acciones más negociadas en el mercado, retrocedió 7,71%, mientras el Índice Nacional de Capitalización (INCA), conformado por las 20 acciones más líquidas que cotizan en la BVL, se depreció 6,59%. Un verdadero “lunes negro” que los mercados bursátiles querrán olvidar
Se hunde Wall Street
La madre de la catástrofe bursátil fue el Wall Street, que descendió en todos sus indicadores, incluso a niveles superiores a la crisis económica del 2008.
Así el “lunes negro” del 15 de setiembre del 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, el indicador Dow Jones perdió un 4,42%, y ahora el mismo indicador cayó en 5,55%, seguido de los índices S&P 500 (-6,66%) y Nasdaq (-6,9%).
Ello debido a la decisión de la agencia Standard & Poor”s de quitar a la deuda soberana de Estados Unidos la calificación sobresaliente de AAA por primera vez en la historia del país norteamericano.
Este contexto también influyó en la caída de las bolsas europeas, liderada por el hundimiento del Dax alemán (-5,02%). De igual manera, las bolsas asiáticas se vinieron abajo, alcanzando la cifra más crítica en la bolsa de Shanghai (-3,79%).
Ante esta crisis anunciada, los bancos centrales de América del Sur, incluido el BCRP, se comprometieron a monitorear el impacto de la crisis de EEUU y Europa.
El último viernes, en una reunión entre los líderes bancarios, se discutieron las medidas de política monetaria, cambiaria y de flujo de capitales que se vienen implementando para enfrentar el escenario actual.
Fase de menor crecimiento
Al respecto, el ministro de Economía y Finanzas, Miguel Castilla, manifestó que entramos en una fase de menor crecimiento mundial. Sostuvo que la posibilidad de que la economía de Estados Unidos entre en recesión se incrementó.
Por ello, proyectó que las próximas semanas serán de alta volatilidad para las bolsas; empero manifestó que una vez que pase el mal temporal, la bolsa peruana, por la solidez de la economía, se convertirá en “una plaza atractiva para los inversionistas”.
Sobre la repercusión de la crisis en el precio de los metales, Castilla indicó que no se proyecta que se produzca un colapso en el precio de los minerales este año.
Explicó que la caída en el precio de minerales como el cobre o el zinc, asociado con las economías industriales se compensará con el aumento del valor del oro y la plata (metales refugio de los inversionistas), y por ello no se afectará la recaudación fiscal.
Se refugian en el oro
Efectivamente, ayer el precio del oro trepó a un nuevo récord histórico y el metal para entrega en diciembre alcanzó US$1.723.20 la onza en Estados Unidos, que significa un incremento de casi 3%. Asimismo, el valor de la plata subió 1,9%, es decir que se cotizó en US$ 39,03 la onza.
En tanto, el cobre retrocedió más de 3% y cerró en US$3.9615 la libra, pero tras el cierre del mercado el contrato cayó hasta los US$ 3.9225, nivel no visto desde mediados de mayo de este año.
Presupuesto 2012 será más “cauto”
El ministro de Economía, Miguel Castilla, sostuvo que en lo que resta del año se continuará con la puesta en marcha de los programas sociales. Empero, en la reformulación del Presupuesto 2012 se será más “cauto” con el gasto fiscal debido a la incertidumbre que se vive en el mundo y que podría afectar los ingresos fiscales.
Añadió que en el corto plazo se espera que la economía china crezca entre 8 y 8.5%, y por ende continúe demandando los minerales peruanos. El peligro, expresó, es que la recesión se acentúe. “El cálculo es que si el mundo crece un punto menos, el PBI peruano también crezca un punto menos”. Dijo que monitorearán los eventos internacionales, pero que es prematuro para hablar de políticas contracíclicas.
Ver artículo…
” Fuente Artículo
Noticia, El renminbi como moneda global (Parte 2) – 27/08/2010 21:07:12
“En la última entrada, comenté de algunas movidas chinas que apuntan a convertir su moneda, el renminbi, en una reserva internacional de valor. Desde esa entrada, China ha seguido empujando (y con fuerza) en esa dirección. En esta entrada, más detalles.
(Repito la nota de la última vez: “renminbi” es el nombre de la moneda, mientras que “yuan” es la unidad monetaria.)
No se puede acusar de vivir fuera de la realidad a un gerente de fondos de inversión que espere que la economía china tenga una performance superior a la americana, europea, japonesa o inglesa en el futuro cercano. Ni siquiera es necesario que el “milagro” chino continúe al ritmo de los últimos años para que este sea el caso; es más, es poco probable que el milagro continúe siendo tan milagroso dada la serie de cuellos de botella que están comenzando a surgir en China (laborales, ambientales y de infraestructura), pero incluso así su performance esperada es superior a la de los países desarrollados por un buen número de años.
Si recordamos que, además del potencial crecimiento del PBI, las finanzas públicas en Europa y en los EEUU enfrentan serios problemas en términos de déficits y, por ello, ya sea una devaluación de su moneda o un fuerte rebrote inflacionario en el mediano plazo, mientras que más bien se cree que el renminbi está subvaluado con respecto al dólar, entonces comienza a tener mucho sentido buscar diversificar algo de las posiciones en dólares o euros y ponerlas en yuanes.
Esto no quiere decir que no exista riesgo en esta movida, no hay que olvidar que la economía china depende de las exportaciones y esto la ata a la economía americana, en particular, así que mucha debilidad americana no sería buena para China (a menos que su demanda interna pueda crecer rápidamente, lo cual no parece muy probable en el futuro cercano). Pero tampoco es algo alocado: para diversificar riesgo, invertir en papeles denominados en yuanes es una alternativa interesante para un fondo de inversión o un banco central.
Sin embargo, quien quiera seguir este plan enfrenta dos obstáculos respetables, uno estructural y otro muy práctico e inmediato.
En el plano estructural, como comenté en la entrada anterior, China tiene que generar confianza entre los inversionistas, confianza en que su política monetaria será estable y predecible (dentro de ciertos márgenes de discrecionalidad, claro). Por ejemplo, imaginemos un futuro en el cual existen importantes montos de fondos internacionales invertidos en los mercados financieros chinos y que se da una nueva crisis financiera; ¿pueden estar seguros los inversionistas extranjeros que la autoridad monetaria china no impondrá, motu propio o bajo presión política, restricciones a la salida de capital? Ese tipo de reputación no es fácil de adquirir, pero es lo que le ha permitido al dólar americano, al euro, al yen, y a la libra esterlina jugar el rol que tienen ahora (y es uno de los motivos por los cuales la opinión que es preferible correr el riesgo de sufrir un crecimiento lento en EEUU en lugar de generar mayor desconfianza en su estabilidad monetaria no es una posición del todo imprudente).
Y en el plano práctico e inmediato, bueno… simplemente no hay todavía mucha posibilidad de invertir en el renminbi, punto. Los mercados financieros chinos estaban mayormente cerrados a los capitales internacionales: las cuotas para inversiones extranjeras en acciones y bonos chinos listados en sus mercados de valores son bajas y limitadas a una pequeña lista de inversionistas aprobada por el gobierno; y en su mercado interbancario de bonos, su mayor mercado de deuda, tanto pública como privada, los extranjeros sólo podían invertir yuanes que ya poseyeran, de antemano, dentro de China, producto de operaciones comerciales.
El cambio se ha dado en este segundo mecanismo.
En la entrada anterior, comenté las tres medidas que China había tomado durante el último año para comenzar a posicionar al renminbi en el mercado financiero internacional (y sus motivaciones para hacerlo); en resumen: mayor flotación libre del tipo de cambio (cuestionada); expansión del programa piloto de cierre de operaciones de comercio internacional en yuanes a todo el mundo (y 20 provincias); y permitir a empresas extranjeras en Hong Kong ahorrar y prestarse en yuanes y a los bancos de Hong Kong crear instrumentos financieros en yuanes (aunque sus posiciones sólo pueden ser canceladas con el Banco de China si su origen es comercial, no financiera).
(Anteriormente, China ya había firmado acuerdos para swaps de monedas con bancos centrales de siete países.)
Pero incluso estas medidas siguen siendo limitantes: notemos que pasan, realmente, por el embudo del comercio internacional denominado en yuanes… y, a fines de junio, apenas 0.2% de las exportaciones chinas estaban denominadas en el renminbi.
Sin embargo, lo que sucedió la semana pasada puede ser visto como el verdadero comienzo del cambio:
China anunció que aumentará la libertad de los bancos centrales y prestamistas extranjeros para invertir en su mercado interbancario de bonos. Para ser más precisos, se le permitirá invertir el equivalente a algo menos de $3 billones en total a: bancos centrales; prestamistas en Hong Kong y Macao que realizan operaciones de cierre en renminbi; y bancos extranjeros que realizan operaciones de comercio en renminbi.
Y se espera que esta cuota aumente rápidamente.
La idea detrás de todo esto es darle al capital extranjero oportunidades para “parquearse” en yuanes; y ya no solamente yuanes producto del comercio internacional, si no fondos que antes estaban en otras monedas. Así, poco a poco, se podría generar una demanda extranjera estable por el renminbi… como alternativa al dólar, al yen, a la libra esterlina y al euro.
Con esto, China está apostando con fuerza a convertirse en un líder financiero global. Y aunque este proceso tomará décadas, el cambio que causará en el orden global podría ser mayor al que China ya causó en los mercados manufactureros y de materias primas.
Recordemos que, hasta la crisis actual, el renminbi era este instrumento comercial anclado al dólar que China usaba para apuntalar sus exportaciones, política que había terminado llevándola a acumular una cantidad inimaginable de reservas en dólares.
Probablemente, si no hubiese sido por la crisis, esto hubiese seguido así por años; pero la crisis llegó e hizo claro que esos déficits comerciales americanos no eran sostenibles y esto apuntaba a un debilitamiento del dólar; peor todavía, la reacción americana de generar cantidades récord de deuda pública para tratar de levantar su economía ha resultado en todavía mayores dudas sobre la estabilidad de su moneda.
Ante esto, China vio una necesidad (diversificar sus reservas, dejando atrás poco a poco al dólar) y, eventualmente, una oportunidad (convertirse en una potencia financiera)… y esto último en buena hora, pues la viabilidad a largo plazo de su liderazgo manufacturero está comenzando a ser cuestionada por primera vez (recordemos que, hace no mucho, parecía indiscutible que Japón sería el heredero de la corona americana). Un timing perfecto que está abrazando con un dinamismo sorprendente.
Claro que queda mucho pan por rebanar, comenzando con problemas institucionales (el sistema legal chino es muy débil para estándares internacionales y esto se traduce en ausencia de garantías adecuadas para los inversionistas extranjeros), pero de acá a veinte o treinta años…
Ver artículo…
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