Allison y el mal gusto
 El colmo, Allison y el mal gusto, sin comentarios. 2009/11/25
Cuando hace pocos meses Francis James Allison Oyague se le acercó a Alan GarcÃa y le dijo “te puedo armar una manifestación de respaldo en dos dÃas” -frase que una cámara captó- muchos recordaron, por afinidad, al Allison Oyague borracho que querÃa pegarle a la policÃa y que también fuera captado por una cámara indiscreta.
Quien se emborracha hasta caerse puede ofrecer “portátiles” a pedido, del mismo modo que quien se tiñe el pelo hasta oxidarlo puede hacer del circunloquio una virtud.
Y cuando GarcÃa, a las pocas horas de haber recibido el ofrecimiento de las multitudes mercenarias, nombró a Allison ministro en una cartera donde se puede robar con suma facilidad, allà fue cuando el mal gusto alcanzó un nuevo esplendor. Fue un mal gusto a dos bandas. El dúo Pimpinela del mal gusto.
Y cuando GarcÃa tuvo que botarlo porque hubiese sido embarazoso sostener a quien estaba financieramente vinculado con Business Track, entonces el borrador se hizo novela y el apunte obra de arte.
Todo encajaba: el alcalde ebrio que no podÃa tenerse en pie, el angurriento que querÃa más campo de acción para sus negocios y aceptaba un ministerio, el señor abogado que cobraba un dinero negro de una empresa oscura.
Pero Allison es ambicioso y no podÃa quedarse allÃ. Es un perfeccionista de la cutra, un bolchevique del mal gusto.
Por eso ha hecho lo que acaba de hacer en Miami: sacar 50,000 dólares en efectivo de una de sus cuentas, declarar veinte mil al servicio aduanero de los Estados Unidos y terminar preso en su casa, con grilletes electrónicos y todo, al lado de su señora esposa y acusado de varios cargos federales.
El señor Allison ha dicho que venÃa a Lima con esos 50,000 dólares y que sólo declaró veinte mil a la hora de las preguntas aduaneras “porque se distrajo y no reparó en que tenÃa 20,000 en un bolsillo mientras su
esposa llevaba otros 10,000 en la cartera”. Eso es lo que su increÃblemente estúpido abogado ha esgrimido como argumento.
Lo cierto es que el vuelo de Copa que lo traÃa a Lima iba a hacer una escala en Panamá y nadie sabe qué habrÃa hecho el señor Allison con ese dinero en alguna cuenta sin nombre y con número en el paÃs que inventó Teodoro Roosevelt.
Nadie porta 50,000 dólares entre la casaca y el bolso de la señora. Nadie omite declarar 30,000 de ellos “por distracción”. Nadie paga 100,000 dólares de fianza para cumplir arresto domiciliario si es que no tiene una cierta fortuna que lo respalde.
Con todo ello el señor Allison ha redondeado su hoja de vida.
Su foto de aspirante a convicto ha salido, con todos los honores, en The Miami Herald. Cinco años de cárcel lo pueden estar esperando por falso testimonio, contrabando de dinero y omisión de declaración.


Pounds loss within the context of medicine health or physical fitness, is a reduction of the complete entire body mass, due to a necessarily mean reduction of fluid body fat or adipose tissue and or lean mass namely bone mineral deposits muscle tendon and other connective tissue.